miércoles, 27 de julio de 2011

Aniversario

Esta mañana han cumplido mis padres 37 años de casados. Abrí la puerta de mi dormitorio con un poco de hostilidad, el sueño había vencido a mi despertador. Tampoco ellos se habían levantado. Estaban fuertemente abrazados, riendo mucho. La mirada de mi padre tenía un resplandor que no le había visto en muchos años, y en mi madre vi el rostro de una mujer treinta años menor. Todavía cuando me dirigí al baño escuchaba los acordes a brinco de grillo, el rechinar de los labios contra la mejilla de alguien a quien no quisieras pegarte, si no siempre, unos minutos más.

En ocasiones he hablado con mi hermana sobre la duración de los matrimonios, ahora tan breve. Como hijas, hemos sido espectadoras de momentos no amables entre Lu y Yer, éste último sujeto lleno de arboledas y aves migratorias en su corazón. No todo lo que nos han legado ha sido malo y de ello Lis y yo hacemos bromas. También hemos compartido con amargura el llanto de mamá, incluso su zozobra. Hemos sido parte de esa zozobra y en algún momento nos alienamos con sus pleitos, sus distancias. Sólo conozco a una mujer que reinicia su entrega sin disminuir el cariño, en cada reconciliación. Esa es Lu.

Respecto a Yer, puedo decir que del puñado de chicas que tuvo para elegir entre sus novias-novias en turno, quiso casarse con mi mamá, una chica sumamente apacible que había llegado de León y tenía que conciliar a sus hermanos. Pienso que fue sumamente listo, tan listo que, si en ocasiones pudo olvidar lo maravillosa que es, sabe que si la deja él estaría arruinado, no sólo porque ella conoce el arte de planchar sus guayaberas (no mal entiendan), sino porque ninguna mujer, mucho menos las de ahora, estará dispuesta a reiniciar su entrega y su confianza a manos llenas todas las mañanas. Cuando superé el temor encubierto  respecto a mi figura paterna, pude bromearle diciéndole que si las secres de los juzgados se desvivían por atenderlo es porque no saben el genio de la .... que se carga. Ya saben, farol de la calle, oscuridad de la casa.

Mi madre es mi material de investigación en cuanto a la vulnerabilidad y fortaleza de las relaciones afectivas. Paseo entre los enebros en verano o crespadas olas, enamorarse es asunto serio. No es durable la dicha. No hay sufrimiento que se incruste como un panal de avispas pero no es durable la dicha. Yo he visto a Lu tomar a mi padre con tanta fuerza que no es resignación o temor a la soledad. Sé que ella se ha sentido sola muchas veces, con o sin Yer. No es como esas mujeres que aguantan porque piensan que no tienen otra opción o porque no les quedó de otra. Todavía hace un año solía preguntar a mi madre, a mi hermana y a mis amigos cuándo sabían que estaban enamorados, cuándo sabían que querían compartir su vida con alguien. Esa respuesta no me ha resultado satisfactoria. He visto a tantas parejas "convencidas" de estar juntas y que son infieles que soy escéptica con la máxima "sólo lo sabes y ya". 

Otra cosa que me dijo Lu fue (y esto parece extraído de alguna peli  à l'eau de rose) que encontraría un brillo especial en sus ojos. Es mi madre. Cualquier frase le perdono. Lo más cercano que tengo a esta experiencia es la espera para salir de Palacio y encontrarme con Agustín (llamémosle así por aquello del anonimato y porque así quiso mexicanizar su nombre): mi adorado sleepyhead caminando del parque Juárez hasta mí. Cualquier pesar o conflicto laboral se iba pronto. Cualquier paseo era absolutamente disfrutable, hiciera un frío del infierno, hiciera un calor sofocante, podía estar como lata de sardina en el camión Tlacotalpan-Alvarado junto a él sin sentir ninguna clase de malestar. Lo echo un montón de menos, pero sé que aún no es tiempo de comprar mi boleto de avión. También los grandes afectos deben aguardar un poco.

Ayer por la noche me encontré a la novia de mi ex novio que sólo apenas se le dio la gana hacerla "oficial". Iba con un vestido de fiesta que, siendo objetiva, no quedaba bien con su figura (a las petaconas no les quedan los vestidos con vuelo, se ven más pequeñas, incluso gorditas). Tuve que mirarla para reconocerla y ella me miró. Cuando nos acercamos di una mordida a mi manzana y continué caminando, con mis audífonos, cambiando la canción del ipod. Es curioso cómo me topé de frente con la contraparte de aquello que no quieres revivir, el tumor que te incrustan de inseguridad, la violencia de las palabras y los actos engrapándote un sentimiento de culpa para que el otro pueda sentirse mejor. Sólo me queda desearle suerte, desearles suerte a los dos. 

Acabo de regresar de comer con mis padres. A ellos les justa festejar con nosotras y a mí me gustaría que festejaran solos. Sé que Yer llegará como a las ocho y verán la tele, comentarán las noticias. 

Felicidades a L y Y, pues.


martes, 26 de julio de 2011

Paquetito demodé

  IV
NIV

No hay más extraño que uno. Es la apariencia de otro quien terminó por frecuentarnos,
por aceptar finalmente una invitación reiterada.
Me pareció ver a mi sombra cuando le abrí la puerta, justo en el momento en que íbamos a salir.
La función había comenzado. “Adelante. Adelante”.
“Te estábamos esperando”, dije yo y ella dijo: “No reconozco a los ingratos”
con un curioso temblor en la voz.

Enrique Lihn, Barro

lunes, 25 de julio de 2011

Halcón Gerifalte I

Cuando sientes que la contraparte de la relación conflictiva te amargó la vida durante mucho tiempo, cuando te sientes que te encuentras en rehabilitación y por fin lo mandas a la chingada sin que te afecte haber recibido en mensaje que fuiste una traidora, es el momento adecuado para tirar la ropa sucia :)

domingo, 24 de julio de 2011

Calimaqueo I

Amor es criatura agazapada a orillas del río. Relumbra tal cristal en pozo seco. Silbas para atraer su atención: al tocarla se deslizarán las tejas del pecho y sabes que tanta desnudez te resultará insoportable.

Mantendrás una distancia en la que tus extremidades puedan medir el deseo y ser dársenas ante la angustia.

Esta imagen es la historia más conocida por los hombres. 



sábado, 16 de julio de 2011

Un viaje, un lugar: la tripa


Seré dj, corregiré textos que no son asunto de mi competencia, leeré infatigablemente, traduciré con puro golpe de cabeza, daré a luz a una niña con una nariz de pellizco exactamente igual a la tuya porque será nuestra, because I love you to death, porque así lo quiero, seré el payaso personal de mi sobrino, brincaré esta noche bajo la lluvia, gritaré junto con la von Hell lo guapas que somos, robaré tus camisas a cuadros que tanto me gustaron cuando las vi, aburriré a todos con Pierre Michon, compartiré mangomitas con mis hermanas, no lloraré cuando quiera volver a hacer un parado de cabeza, compararé tus tenis con los míos sin sentir que sólo nos queda un año para presumirlos, porque nos acercamos a los treinta, porque ni tú ni yo nos veremos tan chulos así a los treinta y uno con vans o converse y nos llevaremos un hijo de greta para que corra en la nieve. 

Seré dj, escribiré lo que se me dé la gana, corregiré más textos que no me interesan, me indignaré con lo que leo en las noticias, contaré los días que faltan para las elecciones presidenciales, usaré mi nueva chamarra caminando por tus calles favoritas, seguiré discutiendo de vez en cuando con mis padres para que la vida siga siendo más sabrosa, cuando una mujer me mire con desprecio le responderé con una sonrisa para consolar su pérdida de tiempo por el gesto, dejaré llenos de cochambre tus sartenes porque tú cocinas mucho mejor que yo y me comeré ese pollo a los 36 ajos que un día cenaste para no besar a más chicas.

Buscaré el vestido para la boda de mi prima, beberé en la boda de mi prima, bailaré en la boda de mi prima, a mitad de la pista porque, de lo contrariro, mi entrada triunfal no tendrá chiste y cuando se vaya la mayoría de los invitados seré la dj. Iré a París sin avisarte y regresaré para avisarte, para continuar con otros cuatro años, reirás nervioso para decirme que no te gusta Joy Division y que no entiendes por qué the National es a veces tan triste, pero podré arrellanarme en el sillón para leer y escuchar a Miles Davis cuando quieras fumar en la ventana.

No aburriré a quien no quiera ser aburrido, compraremos juntos pan y chocolates y te irás a algún lado mientras regreso una y otra vez a mi museo favorito. En mi lista ya no habrá falsos intelos ni falsos caballeros, sólo alguien como tú y como yo, daydreamers atarantados cuyo respiro se arruga y reluce en las pequeñas cosas, tal como nosotros.

Tú y yo.

Seguiré con el cabello largo para que vuelvas a decirme que así me veo muy guapa, y así la escritura. Veremos todas las películas del santo y después me preguntarás cómo va la novela en turno. Si respondo que me gusta, saldrá tu pequeña sonrisa de triunfo, por creer que has hecho una pregunta adecuada.

Seré dj, al menos programadora. Hoy comeré caldo de pollo y contaré las horas para la llegada de sobrin amour. Admiraré lo mucho que ha crecido y, entrada la noche, le diré a mi hermana que finalmente abriré bien la boca y apretaré la lengua, ajustaré mis manos para los errores y saldrá otra vez el corazón y la tripa de la que hablaba Michon para llamar con formalidad literatura a la propia palabra, sacándolos a los dos sin ningún temor y con ganas de desparramarse entre todos y por doquier.

El viaje

miércoles, 12 de enero de 2011

No me creo ni me destruyo, sólo me transformo

Algo está cambiando y estoy considerando no suprimir mi blog por el momento. Sin embargo, creo que es conveniente hacer algunas modificaciones por aquí y por allá, sobre todo porque su servidora est un autre y sabe que es su tarea redireccionar sus posts.

Debido a mi "transformación" este blog estará temporalmente suspendido. Nuevamente disculpen las molestias. Mientras tanto, una canción que expresa mejor el proceso.


domingo, 2 de enero de 2011

Light please come to me more often (you really make me smile)

Wonderful news!!!
a joy is coming soon and I can't stop smiling.

I told you this year comes with a huge trace of light

I'm looking forward to it!!!



viernes, 31 de diciembre de 2010

2010, tú fuiste un año pinchurriento. Lo peor (que fue mayor) y lo mejor de este ciclo

Cuento las horas para despedirme de este año que fue terrible para mí. He aquí lo mejor y lo peor del 2010 que le pasó a esta cabaretera:


Soy una chica que cuenta cosas intrascendentes, ve series aburridas y requiere que un cretino le abra el panorama. Lo peor

1. Le bouffon rouge
2. El chico del verano
3. Mi gordura hace 5 meses
4.La peli El retrato de Dorian Grey
5.Tratar con gente que al final ni de confianza era (llámese ex amigos)
6.Enterarme que una de las chicas más idiotas de la SP ganaba más que yo
7.Cortarme el dedo hace tres semanas
8.El alza al precio de la tortilla, el pan y próximamente la gasolina
9. Darme cuenta que el pago de la tenencia existe y siempre existirá
10. Que palabras como "aliado, éxito" y frases como "le prospeto mi saludo" las prefieren en las cartas burocráticas en lugar de algo mejor redactado y lo peor: pensar que esas palabras y esa frase son mucho pero mucho mejores (¡el horror, el horror!)
11. Compartir el baño de la oficina con ocho mujeres que tardaban más de diez minutos en el baño (Gladys, agradezco que ya no estés y que ya no esté en esa área)
12.Los libros son cada vez más caros y se me dificulta leer los electrónicos.
13. Saber que la serie "the Tudors" terminó.
14. La mayor desilusión. Alguien que pensé me conocía me definió hace poco con base en mi nuevo trabajo: intrascendente, alguien que probablemente ve series aburridas sólo por el cargo que ostenta ( Pues no, no me conoce. Definitivamente no me conoce ese pendejo y no siempre hay que hablar de cosas "trascendentes", imbécil)
15. Zulma, la gorda fea



Podría ser intrascendente, pero prefiero mis listas bobas a tratar a las personas con desdén. Lo mejor

1. Elián (sobrin amour)
2.Mis 10 kilos bajados en menos de dos meses y conservarlos y estar cada vez más delgada
3.Estar en el concierto de "The broken social scene"
4.El regreso de Dzam como mi mejor mejor amigo
5.Mis dos compras a estrenar el próximo año
6. Greta Von Hell (I just love her)
7.Mi incorporación al Ashtanga Yoga
8. Mis conversaciones con el Manco y Nico
10. Lo mismo de cada año: ustedes :)
11. Tú, por tu gran paciencia.
12. Mis tutorías.
13.Malgré tout, Querértero (por sobrin, Lisp y Vers)


¡Vete ya 2010, vete ya!
¡Así rompo mi piñata y así voy a comenzar el 2011!
Bonne année à tous!!!


domingo, 5 de diciembre de 2010

Para mi Manco en su cumpleaños

Tengo doce meses que sumar para un boleto que me lleve a Dublín, para las pintas que vamos a beber y para contarte por qué he reformulado algunos conceptos de la vida que ya no tienen importancia para mí.

Tienes menos de doce meses para animarte y venir, para llevarte a una cantina y luego nos pongamos a bailar.

You are the best!!!

Feliz, feliz, feliz día




domingo, 21 de noviembre de 2010

La apreciación musical según Greta Von Hell

Debido a ciertas labores que debo atender por la ausencia de Lu estoy cocinando. Pongo la música a un volumen considerablemente alto, de tal modo que no sólo mis vecinos escuchan sino mi querita Greta Von Hell. Ha sido mi sorpresa encontrar que a mi pequeña le han gustado algunas canciones. Aquí comparto su top 4:

1) Twin Flames, The Klaxons.
No conoce el video, pero creo que no se hubiera escandalizado.



2) Deceptacon, Le Tigre. Estaba muy atenta, muy atenta, sobre todo a mis saltos tamarindos



3)Sweetest Kill, the broken social scene. Con esta canción se relajó un poco más y me observó detenidamente sin marcharse. Confieso que esta rolita me pone un poco sentimental



4)Escríbeme Pronto, Instituto Mexicano del Sonido. Desconozco si fue mi arritmia guapachosa lo que la mantuvo de pie



Por último, tal parece que Greta se aburre al escuchar rolas en francés, es una pena porque April March me encanta



Y los que de plano no le gustan ni lanzando sus juguetes favoritos son los junior boys. Es curioso,lejanos me resultan...



¿Qué opinan? Seguiré observando sus degustaciones.
La adoro, es la onda

jueves, 11 de noviembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

Mis muertos, mis vivos

Tengo más muertos que vivos, de los cuales muchos están más vivos que muertos. Mis pérdidas han sido mis abuelos y dos perros que he querido mucho: Nicky y Mike. El duelo lo he dejado para otros que aún respiran, sin embargo, tal como diría la canción de José Alfredo Jiménez, son sombras nada más.
Comprendo que, comparado con el genuino dolor de otros que han visto partir de verdad a allegados más queridos, mi acotación es risible, superficial e incluso un poco ofensiva. Sin embargo, no he visto cementerio con más velas, más flores, donde la limpieza de los mausoleos es, en parte, porque los difuntos no viven ahí. En esa ironía reside mi congoja. 
Mi teléfono, damas y caballeros, suena muy poco, los correos electrónicos son escasos. Las redes sociales han sido el mejor invento para llenar una soledad inconmensurable. Quizá es el motivo por el que cambio las flores de mi panteón no cada año sino todos los días.

domingo, 31 de octubre de 2010

Mis ofrendas

Para uno de mis abuelos, parte de su altar


I

Madre, abuela y yo lanzamos la hechura de mi abuelo al río.

Huitzilapan ataja con sus muslos nuestra sed de ahogar en canto la estrechez de las orillas, de trazar alguna arruga que nos permita residir en su boca antigua y sin historia: desmenuzamos tu última sustancia, deslavamos el deseo de hundirnos en los días que no sabremos dónde vas a estar.

Entregué mis ojos, trágicas figuras que en el calor son pájaros mansos cuyo dolor pierde territorio entre los árboles.

De niña, tras comer, mi madre me decía: espera un poco si no morirás y te llevará el río. Al sentarme en el muelle, mis pies huían del pámpano, de su despojo, ahora tuyo. Miraba el azul y los niños sin pavor al jaloneo, ella insistía, no vayas aún que te llevará el río.

Quizá tu muerte es destello que alumbra a buena hora o es error de no aparejar bien las velas. Tras tu ceniza nos aborda una ráfaga sin memoria.

Madre y abuela te despiden, asoman tus restos, muestran el gran borde fugitivo del mundo, desarman los labios al nombrarte.

El sudor daba palmadas a mis hombros, los tábanos apresuraban beber un poco de mi madre. Nuestro plañido se columpia en las hojas al pulir en nácar la apariencia de tu mano que nos tomaba camino abajo, cuando la risa acurrucaba infancia bajo las conchas.

No hay oración que salve la propia gravedad con la del agua. Escarbar el río donde habita el renacuajo es comprender que nuestro primer llanto nos persigue.

Tu silencio es el tono más alto que la garza acerca a las orillas.

miércoles, 27 de octubre de 2010

La tarea

No tendré clase de yoga en una semana. La maestra nos pidió, durante estos días, una tarea: estar en paz. Exclamé: "caray, será bien difícil". Ella respondió que no, que no lo era, que debía mantenerme en mi centro y apoyarme en dios. 
Tengo ocho días para ponerme a prueba. 

domingo, 24 de octubre de 2010

Broken Social Scene!!!!!! (euforia previa a la crónica)

Agradezco las facilidades proporcionadas -paciencia incluida- de mi adorado hermano Dzam. Prometo escribir pronto y relatarles este concierto brutal



jueves, 21 de octubre de 2010

Noticia de última hora :D

Tamarindi irá al concierto de The Broken Social Scene este sábado 23 de octubre en puntito de las 21:00 horas. La acompañará Dzam quien no los ha escuchando nunca. El motivo es muy sencillo: mi hermanito no conoce a muchas bandas, de hecho se quedó un poco en los años noventa con los recursos que nos daba el MTV de aquel entonces, pero eso sí, goza como pocos de nuestra generación la música clásica :), pregúntenle sobre Mahler. 

Ya no hay vuelta atrás. Las entradas han sido compradas. Espero salga ileso de este concierto y pueda brincar un poquito. 

A mi vuelta, los detalles de esta singular y emocionante aventura.

sábado, 16 de octubre de 2010

Malgré tout... yeah!!

Me perdí del CC pero a cambio recibí una noticia que esperaba desde hace mucho... y ha sido favorable. Festejo así, me siento así...

miércoles, 6 de octubre de 2010

Octubre nunca se cansa de mi garganta

La luz se para de puntas y los gajos dorados en cada una de las hojas no equivalen al calor insoportable. Las siete de la noche se parece más a las nueve y el viento emite el primer bostezo, luego ronca, vocifera y lanza a la cara un rugido juguetón.

Es octubre, es otoño, la ráfaga se inclina a mi cabeza, se quita el sombrero y no hay ocasión en que no horade mi garganta. Comienzo del problema.

Es octubre, es otoño, deja en mí esta marca, la gripe que pone una caldera en mi cabeza y nieve en mis manos, y mi nariz es trombón que toca mal, muy mal.

Cuando era niña lo único que me gustaba de estar en cama era recibir, alrededor de las cinco de la tarde, alguna llamada de mis compañeras de clase preguntándome si estaba bien y me decían qué había dejado de tarea la maestra; en la secundaria y en la prepa la expectativa era mayor: el número de niñas preocupadas-curiosas-intrigadas por mi estado decreció al tal grado que lo compensó las llamadas de los chicos. Aunque ellos no me proporcionaban de manera satisfactoria la información vista durante las clases, los apuntes y los deberes, al menos me hacían reír. Antaño era más enfermiza y cuando no asistía a la escuela podía faltar una semana, siempre y cuando tuviese 38 grados de temperatura, de lo contrario mi padre me obligaba a ir a la escuela. Faltar por gripe era holganza, irresponsabilidad, así que a pararse de la cama, a sentir la cabeza como un yoyo y nada de quejas debiluchas.

La liberación para elegir cuándo faltar y cuándo no fue en la facultad. Menos mal que a pesar del control de asistencias de algunos profesores, un día de descanso-inasistencia era posible. Incluso llegué a recibir alguna que otra llamada, de ninguna compañera por supuesto –no lo digo con gusto-, ni siquiera de aquella que en aquel entonces consideraba mi mejor amiga. Quien me llamó, si mal no recuerdo, era un chico que un día me dio el regalo más original que hasta la fecha me han dado: nada más ni nada menos que un limón. Así como se lee. Afuera del salón de clase, estaba apoyada en la baranda, se acercó y me dijo “esto es para ti”. Uno de mis compañeros lanzó una carcajada. Más tarde me enteré que le dijo a mi amigo “guey, un día voy a darle un costal de limones a Lorena, ja ja, qué cagado verla cargando el bulto”. En efecto, hubiera sido muy gracioso, pero no hubiera aceptado. Posiblemente la repartición de vitamina C al resto de la clase hubiese sido mi obsequio o por qué no, agua de limón con piquete.

Pese a una responsabilidad a veces recalcitrante impuesta-inculcada desde la infancia, hoy no fui a trabajar. Descanso cómodamente en mi cama y el pantalón amplio de mi pijama con bolsillos me parece la mejor prenda del mundo. No tengo mucho sueño, quizá me basta un día para reponerme.

Al menos no pasé tan mala noche, pese a la obstrucción de aire, tan necesario siempre. Mi organismo necesita mejores armas. En el yoga hacemos respiraciones que presuntamente limpian. De hecho ayer –soy necia y fui- estuve sin inconveniente más de la mitad de la clase, hasta me sentía mejor y nada estorbaba a mis pulmones.

Apenas es día 6, restan 25, noviembre y diciembre. Si guerrero 1 y 2, la variante de la postura del pez y mis bufandas no me auxilian, desconozco en qué otros artilugios apoyarme para no enfermarme lo que queda del año.

martes, 28 de septiembre de 2010

¡Papalote!

Me enteré tarde que el día de hoy abrieron un taller de papalotes.
He querido siempre echar a volar uno. Luigi me dijo que octubre es el mes idóneo para hacerlo, sin embargo hay tanta lluvia que no veo para cuándo. Qué más da, me perdí de la clase, no tengo el material, ni siquiera sé con exactitud de qué color me gustaría, dónde y si deseo ir sola o acompañada.
Ahora que lo menciono... tal vez tengo algunas certezas al respecto.
Si voy sola mi papalote sería azul con un par de hipocampos blancos. Si alguien me acompañara, alguien que me gustara mucho, sería en forma de dragón, o tendría el dibujo que al él le gustara, no me importaría, haríamos turno para volarlo.

(Je me souviens: il'y était une fois une dingue fille qui a demandé à un petit gars de la chercher pour faire ce truc. Malheureusement la gamine avait sa tête dans la lune; un jour elle a pris la main de ce pauvre gamin si forte qu'il est mis en colère; plus tard il avait dit je ne veux pas être ton ami, jamais!!!)

A pesar de mi deseo, supongo esperaré unos años más, cuando mi sobrino ya pueda articular palabra, me jale los cabellos y huya-corra de los abrazos. Y tendré que ceder: él lo manejará, miraré cómo suspende el aire al papalote y mi pecho se abrirá de igual modo, entregándose de 7 a 10 nudos en la escala de Beaufor

lunes, 27 de septiembre de 2010

Para Mi-chelino

Lo que te acompaña, me acompaña de igual modo.
Segura estoy que volveremos a encontrarnos, yo quiero que así pase y así será.

Así será, Mi :)
Toute mon amitié, tout mon coeur, toute mon affection

Skal!!!


sábado, 25 de septiembre de 2010

Bitácora de Sauróctonos

1

Cuatrocientos cocodrilos se han escapado.
Nadie llamó para avisarme. Tuve que verlo en la televisión esta mañana. Han capturado la cuarta parte.

2
Quedan trescientos cuya mitad será mía.
No me interesan los pequeños, voy por los grandes, los que mis brazos no puedan abarcar de brazo a brazo y al retorcerse su cola arrastre al agua sucia más lodo y piedra.
El rifle ya suspira  a San Julián.
Me alegro


jueves, 23 de septiembre de 2010

lunes, 20 de septiembre de 2010

Apoyemos a los damnificados por Karl

Como saben, el Estado de Veracruz quedó devastado por el huracán Karl. Muchos municipios quedaron arrasados por el agua y numerosas personas han perdido sus hogares. Si vives en la capital del Estado, apoya proporcionando víveres o ropa en el centro de acopio ubicado en el Parque  Juárez.

Ayudemos :)

domingo, 19 de septiembre de 2010

A veces no es requisito indispensable

El amor también es un cocodrilo, pensaba
y muestra la mandíbula, camina veloz, te alcanza.

Sólo que a veces no es requisito indispensable

domingo, 12 de septiembre de 2010

Sauróctonos (Primera parte)

Una vez un individuo citado como testigo, le instó con estas palabras: “Dime, Craso, ¿por qué clase de hombre me tomas? “Por esta clase de hombre, respondió, señalando en un cuadro a un galo que sacaba la lengua generosamente”.
 Plinio el Viejo, libro 35

Veo poco a DZam. Hace meses que me invita a visitarlo pero nunca me decido. Siempre me ofrece sus instalaciones no sólo para poder escribir, sino para buscar, sin importar el tiempo que me tome, el trabajo que realmente quiero. Me ofrece generoso su espacio, a él no le importa que por unas semanas sea el mío. No cesa en invitarme-empujarme para que envíe mi cotidianeidad hasta Plan del Río, y soy boba porque vacilo, vacilo. En esta ocasión vino a la ciudad para asistir a la boda de un amigo, y tuvo la iniciativa de proponerme que lo acompañara. La boda era en la Antigua y con tal de ver higueras y mi entrañable Huitzilapan, accedí.

Fue divertido. En lo que terminaba la misa, invertimos nuestro tiempo observando tres niñas que usaban los pétalos que suelen arrojarse antes que entre la novia a la Iglesia como ofrenda a los extraterrestres, la mayor llamaba a las dos pequeñas, extendió el brazo para que unieran sus palmas y dijo “las tres unidas siempre”, fue inevitable recordarme con mis hermanas, una quería quitarse con desparpajo la crinolina –cuánta envidia, socialmente se les permite eso a los niños y si yo hiciera eso pensarían que soy una casquivana- y las mujeres no dejaban de abanicarse, también eso había olvidado. Y el río estaba a un lado de nosotros, tomamos algunas fotografías, fuimos a Veracruz por un lechero a la parroquia y más tarde, rodeándonos, la carretera.


Dan y yo no necesitamos conversar mucho, de hecho no es necesario hablar sobre varios asuntos, es como cuando teníamos 12 años y me permitía hacer pucheros y comentarios bobos. No sé si debo dar todo el crédito a su inteligencia y a su profesión –médico- , pero parece que mi vida la supiera de antemano, así que, si le confieso algo, me da un diagnóstico tan certero porque él ya lo sabía. Es uno de esos momentos en los que me gustaría ser menos torpe. A raíz de una vergonzosa fe de erratas cometida hace un poco más de una semana, me preguntó si ya tenía claro hacia dónde ir. Lamentablemente respondí que es algo que desconozco, sabiendo que mi locus amenus-cerro imaginario va a desvanecerse pronto. Me dijo algo en lo que no dejo de pensar y que me servirá de corolario durante los próximos meses. Es una frase que, dice, un pediatra de apellido Grossman, ordenó colocar como letrero en la entrada del quirófano: "cuando dices que la cirugía es difícil es porque la estás haciendo mal”. Aplicado a su servidora, quiere decir que todo lo que he hecho a lo largo de estos meses, que siento de plomo, ha sido por mis malas decisiones, todo por temor a no cruzar el río.

Por eso, mi querido Dani, no me pienses como alguien que saca la lengua; mejor como cazador de cocodrilos

(Supongo que por ese motivo lo echo de menos)


Alégrate: un día después que te fuiste, me levanté temprano y me dirigí a este lugar.







miércoles, 8 de septiembre de 2010

Una extraña lección

Frida llega a la oficina dos o tres veces por semana. El día de hoy, luego del beso que suele darme, le pregunté qué tal le había ido en la escuela. Acostumbra decirnos siempre que le va "perfecto". Sin embargo, en esta ocasión me dijo "hoy aprendí algo que no me gustó". Pregunté de qué se trataba, no dijo palabra y empezó a alejarse de mí, sólo un paso. Toqué su cabello e hice una proyección de lo que a los seis años tampoco me gustaba:

- ¿Matemáticas?
- Mmm sí.
-¿Suma y resta?
-No.
-¿Conjuntos? (sé qué piensan pero lo dije, se me ocurrió)
-Sí, bueno, no.
-Entonces...¿nada de matemáticas?
-No.
Su risa no me provocaba la menor desesperación, aumentaba mi curiosidad.
-La brisa marina está en el fondo en el fondo del mar.
-¿Perdón?
-La brisa marina está en el fondo en el fondo del mar.
La niña lo dijo con mayor velocidad. No comprendí.
-¿Eso es lo que aprendiste hoy, Frida, eso no te gustó?
Comenzó a alejarse, giró la perilla, sonrió.
-La brisa marina está en el fondo en el fondo del mar.

Volvió a reír y cerró la puerta.

Catágraphon

Fui la afortunada esta noche para poner llave a la reja. Cuál fue mi sorpresa al ver que había un suspiro de niebla. Por este evento, insignificante, me sentí reconfortada.

Creo que es lo más bonito de esta ciudad, sobre todo cuando el otoño rezuma su presencia. Cuando menos me lo espere, al despertar, los árboles se asomarán apenas, me asomaré apenas en cuanto baje las escaleras y salga a la calle, seré un bulto que ya no desea encaminarse al curso del instante, sino a una pausa en la que ya no importa el peso de los zapatos, ni el temblor del cuerpo que sale tibio de casa ni la sonoridad de los nombres.

Siento alivio, al fin.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Primer decálogo tamarindo (I must do/ I shouldn't do)

1. Olvidar el reconocimiento de los demás. No importa lo que piensen, es necesario quemar esos harapos pesados, perder el temor a los criticones.
2.No mentar la madre por anticipado. Buscar la calma, respirar hondo, no elaborar misivas furiosas-hirientes, hayan o no hayan hecho daño a la suscrita.
3.Sacar a pasear a la von Hell cada vez que el %&$$$#!! clima de montaña lo permita -pobre, se deprime-.
4.Comer sushi más de una vez al mes.
5.Invertir menos tiempo en redes sociales.
6.Ver carretera-monte-cerro porque la salud mental lo exige.
7.Si algún suceso agita al corazón, abandonar la idea que las canciones compartidas o regaladas, cuando se escuchan después, producen malestar al pecho. La playlist del ipod no es culpable.
8.Si no consigo concentrarme con lecturas nuevas, releer mis novelas favoritas. La atención, tarde o temprano, debe regresar.
9. No perderme en el monte cada vez que estoy triste. Luego olvido el lugar donde pongo objetos importantes y hago largas filas en el banco, esperando media hora para llegar casi a la ventanilla y darme cuenta que olvidé la tarjeta.
10. No volver a hacer público lo privado, sobre todo mis furias. Nunca más.


martes, 31 de agosto de 2010

Citas citables

Por afecto a mis pocos cabarenautas y según opinión de Dani -"tu post es presumido"-, en lo que pienso en algo más entendible y menos presuntuoso-particular, les dejo esto. No cabe duda, este álbum Boxer de la banda The National (2007) es perfecto de pies a cabeza, de mis favoritos.
Antes unos poemas versos que me gustan y que pudiesen interesarles.

Herencia del Jardín

Todo en mí es población, muchedumbre.
Todo en mí es para muchos, para el sudor,
para las lágrimas,
para la copa de tierra
que he de empinar.
Todo lo que murmura, musita o barbota
en mí
es para los que vienen

a desaparecer

Rafael Courtoisie



la hauteur creuse, la profondeur déchire

Paul Chamberland

viernes, 27 de agosto de 2010

Vanishing point II

Encontré en una pequeña libreta  allá por aquellos años donde fui más feliz, un fragmento que copié de la Carta a Lafcadio Wluiki de Luis Cernuda. En este momento me viene bien. Lo comparto así como una canción que, curiosamente, describe muy bien cómo esta cabaret se encuentra en estos instantes.

De verdad, no era necesario.

Fragmentos y mis intervenciones, en cursivas.

La realidad no es nunca lo suficientemente amplia y diversa para que ella nos baste por sí sola. Es necesario ese margen misterioso, de vagas luces y vagas sombras delicado, exigente y voraz, que la imaginación proporciona.

La realidad tiene voz de alfiler. Punza en su estrechez insoportable. Pincha las yemas de los dedos, empuja las sienes. No lo había visto venir.
Si al imaginar llego al río, que en él se ahoguen todas tus piedras y no recorran más cauce, realidad alfiler.

Las palabras, la vida ajena, deben entonces resbalar sobre nosotros como gotas de agua sobre el mármol de un dios. Sólo hay algo que aún puede animar ese mármol: el deseo de olvidarse en otro cuerpo (...) pero el objeto de esa apasionada sed es tan engañoso como en las arenas que en el desierto fingen un agua. Los labios quedan secos. Disponibles siempre Cadio, disponibles. La libertad es mejor.

Y a esa libertad me ciño con su voz alfiler, de realidad incrustada en la mano para limpiar los ojos. Resbala el agua sobre el mármol, el cuerpo engañoso que por la mañana se olvida siempre.

Hablan en mí diversas voces que gritan, suplican, lloran y sonríen. Mayor fuerza la del huracán cuando se arrastra y clama a lo largo de un bosque tiene la voz total que forman esas diferentes voces interiores. Es la voz de un deseo insaciable que se confunde con la propia vida. Siempre es distinta. Quisiera sujetarla una vez, sólo una vez, pero es inútil; huye entre los dedos como agua o arena. Unas veces habla de placer, otras de tristeza, otras de tormento pero siempre es la voz de un mismo afán sin nombre, un divino afán hostigándonos para levantar la vida hasta las estrellas.

En su giro, antes de hundirse en el afán, la voz deja caer un hilito se sangre.  Así habla en mí la realidad, a mordidas, desperezando ese sueño llevado a las estrellas, lo sacude, lo baja a puntapiés, deja al vacío satisfecho.

No, no amigo mío, no ponga su confianza en las personas: ahí están los animales, las plantas, las piedras, las cosas maravillosas, tan puras todas como la luz o las nubes y que nunca decepcionan (...) ¿le serán más útiles los excesos sentimentales, creer en una presencia, presencia que nosotros mismos evocamos de la nada con el poder taumatúrgico del amor, y que surge, al fin, radiante y amenazadora, ante nuestros ojos cegados?

Y cegaba un aullido inexplicable, que al mar resucitaba. Pero el agua resbala en el mármol, y el mármol es endeble a toda llama. No refulge más si las gotas quieren patinar en su cuerpo a medias revivido. El mármol no añora presencias, es unidad sin otro cuerpo que lo mida.

Mas ¿qué palabras le digo? Yo mismo intentaba precipitarle. Discúlpeme, se lo ruego. Me lo figuro como un delicioso animalillo, ardiente y salvaje...No sé qué decirle más. Es difícil terminar unas líneas dirigidas a quien todo parecía esperarlo de uno. Tal vez sea lo mejor terminar así: bruscamente.

http://www.youtube.com/watch?v=eYoINidnLRQ

sábado, 7 de agosto de 2010

Harapitos de Veinte de noviembre primera parte

Lo pienso tras el varañero con su deseo de alcanzar el plumaje tras el impacto del cartucho, trazando puntos caniculares, arrebatando del agua a los patos.

(Al leer la muerte de Virgilio tropiezo con el epígrafe de la Divina Comedia, con estos versos que me lo recuerdan tanto:

El guía y yo por el camino oculto
Entramos a volver al claro mundo;
Y, sin tener cuidado de ningún reposo,
subimos, él primero y yo segundo,
hasta llegar a ver las cosas bellas
que lleva el cielo por un hueco redondo;
y luego encontramos, fuera, las estrellas)

y afuera encuentro desnudos los cascos, el impacto del ave moribunda zumbando con los moscos

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A las once de la noche, finalizando la calle de Landero y Coss casi esquina con veinte de noviembre, parece que el hombre que camina cercando el panteón es un nervio que al impulsarse por el eco de su paso, hincha la gana de anunciarse a los vacíos;  porque no hay un vacío único con la boca grande y la garganta lubricada donde resbala la pena y los mezcales, son labios que se juntan y reclinan en los brazos de avenidas atravesadas tal salto al infinito. El hombre prosigue la marcha con rapidez, mira a uno y otro lado, camina a desnivel por el peso de la bolsa, vuelve a mirar hacia atrás, un taxi avanza con sigilo, lo alcanza, le muestra su figura, descubre por la luz el rostro con la mueca errada sin sombra que lo arrope, ya está acorralado, resulta la desnudez más vergonzosa.

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viernes, 19 de marzo de 2010

martes, 9 de marzo de 2010

Por favor, déjenme trabajar

Han estado más de una semana. Su horario "laboral" es de puta madre: llegan a las diez y se van sobre las seis o seis y media. Cuando los agobia el frío están sentados en alguna carpa; en días como éste con un calor a tope seguro pasean por el Parque Juárez tomando un helado. Obstruyen el paso de los automóviles a partir de Enríquez esquina con Leandro Valle. Llevan más de una semana. Ellos son el movimiento de los cuatrocientos pueblos.

Dan vueltas en la Plaza Lerdo gritando "Yunes represor, Yunes represor". Desconozco quién los ha conducido para realizar este mitin, el cual no sé si resulta a deshora o si es futurista. Por si no se han dado cuenta, este personaje no se encuentra ni en las instalaciones de Palacio de Gobierno ni en las del Muncipal. Segura estoy que este personaje, cómodamente arrellanado en algún sillón debe estar disfrutando ese momento por el simple hecho que aquí, no trabaja, dicho de otro modo: le hace lo que el viento a Juárez. 


Comienzan con su marcha, la letanía de la represión, hacen filas de cuatro o cinco en cada acera y no permiten el paso de los automóviles. Esta vez no están solos: han traído un buen equipo de sonido, y así consiguen hacer vibrar la ventana donde esta servidora tiene que redactar y corregir. 
Entonces empiezan a bailar.No cabe la menor duda que  "El sonidito" , es una de las rolas más solicitadas. En un día pueden ponerla de cuatro a seis veces. Los géneros son: norteño, salsa, cumbia y hay un momento donde los manifestantes se sienten con toda la libertad de aventarse uno que otro palomazo, vamos,  para qué desperdiciar tanta audiencia, todos soñamos con nuestros quince minutos de fama. Ni Vicente Fernández hubiera interpretado mejor "por tu maldito amor".

Tranquilos, también tienen su descanso. Ya sea un hombre o aquella voz atiplada, y aguardientosamente misteriosa de una mujer a la que imagino de mi estatura, cuerpecito de botella de tonicol de nalgas prodigiosas exclama nuevamente "Yunes represor, Yunes represor". Da el aviso de salida citándolos, otra vez, a la misma hora.

No consigo imaginar que el sufrimiento de los pueblos sea así, festejando en un lugar donde el acusado es únicamente un fantasma. No se alarmen. Esta tamarindi tiene su teoría que segura estoy comparten sobre los tejes manejes de este lío. Pero si manifestaciones como la de los cuatrocientos pueblos seguirá hasta las elecciones para  gobernador de mi Estado, literalmente, ya me llevó la chingada.

Estoy harta de las ilegítimas manifestaciones. En tiempos donde la política de México es un túnel ahíto de ratas y la turba parece que sólo ve la versión región cuatro de "Corazón Salvaje" y los programas matutinos cuyas conductoras parecen haber sido pilladas de un congal, me decepciona  ser testigo presencial de paros como éste; ¿cuáles son las peticiones, cuál el horror que padecieron, cuántas las víctimas? No se trata de tratar con humor la miseria  *interrupción, es la quinta vez que han puesto el sonidito y sólo este día* ,  veo un montón de holgazanes que prefieren ser manipulados por no-sé-quién y prepararse para lo que venga sea del color que sea. 

Si fuese legítimo, insisto, no estaría con mi ipod a todo volumen y el con rostro de me carga... oh, el precio que tengo que pagar por aire no protocolario y ventana.

Ahora dejan pasar a los coches; un pequeño detalle: ¡bailan en la acera! he visto que los miércoles, cerca del ágora, se reúnen chicos a bailar tecktonik. Si van a echar la hueva bailando ¿por qué no les muestran algunos movimientos? Imposible.

No hay armas ni información comprometedora para este lugar, ergo, piensan los de nivel, " esto no hace daño a nadie". Ocurre lo contrario. Es contaminación del sonido, no podemos concentrarnos, resulta fastidioso, uno tiene ganas de aventar la computadora por la ventana, de utilizar el par de audífonos arriesgando la recepción de documentos y de no atender llamadas, de subir a todo lo que da la música, pensar que estamos en un bar o en el antro, moverse cadenciosamente, imaginar que nos falta agua, una Minerva o lo que les guste beber y gritar tal  el foro Sol.

También el considerable número de jalapeños cuyo paso por Enríquez es estrictamente obligatorio, lo padecen.

(Es la séptima, séptima vez que está el sonidito. Les queda menos de una hora y ha sido la faz más densa, fangosa del tiempo)


Some peace of mind, please

lunes, 22 de febrero de 2010

Habla la de falsa negra cabellera

Desilusión del día: me hago adicta al twitter debido a que no puedo expresarme más allá de los 140 caracteres, o algo peor: ínsulas cercanas pero con distinta fauna. Mi número de seguidores ahí va, ha incrementado desde enero -ahora tengo 21, ¿debo sentirme bien por ello?- Entonces veo que en mi lista tengo un nuevo seguidor cuyo primer apellido es igual al mío... sólo entré a su perfil por curiosidad y mi sorpresa fue que tiene un buen ramillete de huitronas, ¡todas!

¿Acaso no hay huitrones taciturnos por ahí?

martes, 16 de febrero de 2010

J'ai vraiment besoin d'un paradis

Pensaba quejarme del mal tiempo y de mi país que va del mal en peor. Lo dejaré para otro día. Me quedo con esta fantástica canción




lunes, 25 de enero de 2010

28

Edad, aliento a medias repartido.
Me acerco a la tercera década, algunos amigos temen la embestida del tres, mi padre bromea diciéndome que ya comienzo a oler a viejo. Mis caderas, contrario a mis deseos, las veo más anchas. Veo fotos de personas cercanas a mis afectos usando converse y les envidio un poco porque la mayor parte del tiempo tengo que asediar al suelo en tacones. Sin embargo contemplo el dado chusco, por ejemplo, en cualquier barra puedes negociar con el otro sumando y restando de acuerdo con el interés y la iluminación, no hay que usar tanto maquillaje; a veces el cabello corto auxilia. De cualquier modo no me interesa mucho qué tan vieja o joven luzco -para mi novio esto tampoco es un "problema"-. Es mi cumpleaños.

jueves, 21 de enero de 2010

Balido de una oficinista

Las mujeres tardan mucho en el baño. Lo he comprobado. He cronometrado a mis compañeras y resulta inusual si salen en tres minutos. No hay horas punta para el tocador, incluso cuando la mayoría toma sus tres horas para comer siempre hay una que tarda incluso quince minutos. Ya podrán imaginar el suplicio que resulta estar esperando intentando respirar profundamente.
Hoy por la mañana encontré que llevaron una revista para poder relajarse mientras sale lo que tiene que salir. Ya sea para bien o para mal, la oficina se convierte en la casa del novio: vamos llevando poco a poco el cepillo de dientes, el desodorante, perfume, zapatos, suéteres y comida para lo que se vaya presentando. Acompañas el polvo de los documentos con un bolso que parece una maleta y tus compañeros comienzan a burlarse de ti diciéndote que te comprarán una maleta "como esas que usan las azafatas"; llevas tu taza arruinándola con una marca irrespetuosa de marcador negro indeleble para que no la usen y haces fila para el café, haces una suma-resta de las horas casa-oficina-casa y el resultado es pavoroso: más horas en un escritorio, con el trasero arruinado de tanto tiempo frente a la computadora haciendo, algunas-muchas veces, pendejadas.
Cuando es día de guardia, apilas preciosamente documentos que te servirán para que las doce horas que tienes que cumplir en la oficina, llevas películas y tienes que imaginar que el asiento que te jode la espalda es un sillón acogedor donde poder arrellanarse, algunos como yo llevamos libros, a veces para terminar la lectura, otros para pasearlos y que se enfrenten a la abúlica cotidianeidad: incluso en fines de semana te solicitan documentos, oficios, cartas, lo que surja. Cuanto tengo que ir al baño o por agua para mi té observo los rostros de quienes trabajan en mi piso, maltrechos, enjutos, malhumorados con la mirada opaca. Así es la vida, las plazas sindicales, los trabajos de oficina, la administración pública, así es.
Nunca alcanzaré a comprender las horas nalga. Tienes que estar ahí "por si algo se ofrece". A veces no es nada, no hay ese nada. Estás a la espera de visitantes imaginarios que te entregarán documentos imaginarios, llevas un registro de cuántas veces pulsas la tecla de refresh para ver si algo relevante le ha llegado a tu jefe y olvidas el reloj. Los correos electrónicos de tus amigos se vuelven más escasos pero te aburre conectarte al messenger.
Ante ese caso, siempre la disidencia: llevar libros, deslizarse en el pasillo (tienen cámaras, seguro se han reído hasta del día que olvidé ese detalle y me saqué el calzón), escuchar música, imaginar que alguien está perdiendo su tiempo leyendo este post, tener como vista el parque Juárez y saber que puedo caminar un día, ir a los Lagos, comer un helado y mandar a la chingada lo demás.

lunes, 16 de noviembre de 2009

La tonada de Irving

Cuando entré a Informática estaba ahí. Comenzaron a cantar. Más tarde Manuel me dijo "yo creo que le agradas. No canta cuando otros entran". Me pidió hace una semana si podía adoptarme como su hermanita "la más bonita". Él hace el piso más humano.

Esta es la canción que me cantó

martes, 3 de noviembre de 2009

Rinofaringitis viral

Desconozco si fue el temporal  montaña rusa, el clima de la oficina o el fracaso de Jovita por cuidarnos de su padecimiento. Ayer comencé a sentirme sin ánimo de pinchear a las chicas de Apoyo Logístico -cosa rara, muy rara- y mi garganta tenía a un gatito afilando sus garritas, rodée mi garganta con mi usual sierpe morada de Penélope Clau, pensé "ya está". El lic Aragorn me dejó partir temprano de la oficina y sólo quise dormir. Esta mañana las sábanas eran de plomo, mi cabeza un aeróstato a punto de contraer violentas nupcias con las rocas y el felino que reconocía el filo de sus uñas las usó para su pintura rupestre. Rinofaringitis viral, eso dice mi justificante médico. Mi nariz tiene canales obstruidos, la sibilancia asmática atormenta a mi pecho con sus cigarras y no puedo hablar, toco el cuello y me duele tal seña de alguna liga que durante días no me dejó respirar. Si no tengo fiebre podré regresar al parque a caminar-correr en tres o cinco días. Para tal efecto debo reposar, mínimo, dos días.
Si hubiese ido a la oficina  a mediodía con mis ojeras más profusas y mi aspecto de Catrina atolondrada ostentando un cubrebocas, la alarma ¡influenza, este piso es zona de influenza! se hubiese anticipado a los pasos que me faltan para entrar a Secretaría Técnica. La psicosis colectiva del AH1N1 es el segundo polvo que cubre nuestras sillas y escritorios -"según" dos personas fueron pilladas por el virus y la pobre de Jovis anduvo mal de la garganta una semana, tuvo que mostrar su receta médica como gafete para que la rdejaran trabajar porque "¿qué voy a hacer en la casa? no me voy a quedar en cama, voy a limpiar o a tejer", oh, pocas como Jovita-, de hecho los choferes colocaron el letrero de "zona de influenza". Sin embargo mi ausencia podría pie a la maledicencia : "Claro, no viene porque tenemos el evento encima", no suelo ser semejante pedazo de cabrona y si algo tengo es mi tendencia a ser workaholic, en fin, debo descansar un día más y punto.
Casi son las dos de la tarde y les digo que no consigo reposar del todo. Mientras esperaba mi turno para consulta médica, había un par de niños. Uno tendría cuatro años, el otro estaba aprendiendo a caminar. Se observaron con sigilo. Siempre hay uno que muestra mayor curiosidad, éste avanzó, el otro fingió desinterés. Pasó un rato y el indiferente empezó a buscar al que llamaba la atención a base de sentones y congestionada risita, se miraron por instantes, alguien se anticipó con la primera travesura -hay que retener la atención de algún modo-, rieron, molestaron a sus madres con berrinches y golpes, luego volvieron a buscarse. Cuando era niña ir al doctor era acudir a un cuarto repleto de una legión violenta y fascinante: cualquiera podía ser mi amigo fugaz o mi éfimero enemigo, con sólo mirarlo, con sólo excusar y reprobar sus gritos, sus cantos o sus movimientos desmesurados. Resulta ser un bocado de las relaciones humanas, como si el otro estuviera hecho  de una plastilina tibia, suave y manoseada que resulta abyecta pero irremediablemente atractiva.

Por el momento reviviré mis años mozos cuando no tenía tele por cable y veía pelis mexicanas. Veré El santo contra las lobas o La ilusión viaja en tranvía, me asomaré a algún texto o revisaré mis traducciones como se debe, porque si veo más las noticias incrementará la tos.


sábado, 10 de octubre de 2009

Curiosidades de la abuela

1. Enseña lo que puedas. Estás en edad
2. Arréglate para ver si ya pescas algo, para que le des a tus papás su primer nieto.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

In Memoriam. Mario Merlino parte I

Hace poco me enteré que uno de mis profesores del máster falleció. Amante de la literatura, sobre todo de la poesía, de la traducción de poesía, convirtió nuestra asignatura de taller de redacción en taller literario. Teníamos que hacer cuentos a partir de datos que nos daba. En una ocasión nos dijo que intentáramos describir un color sin decir textualmente: "azul: el mar".
Mi amiga ex colega francesa nos comunicó esta noticia, me sorprendió, de verdad. Me hubiera gustado que este profesor, Argentino por cierto, nos comentara sobre nuestros trabajos; tenía ganas de saberlo. Sus clases a veces eran divertidas, otras no tanto.
 Agrego tal cual el texto referente al color que hice en su clase, mal hecho, mal trabajado; encontrarán inconsistencias, pero quise dejarlo así, tal como se lo entregué en mayo del 2008.

Mario, seguro no descansas, andas alegre, por ahí, haciendo cosas.

ADVERTENCIA: ES TEXTO LARGO... ¡SE AGUANTAN!

A veces iluminas y siempre te multiplicas. Primero, tu curso rinde homenaje a la vida y en ella te viertes, saltando, huyendo de tu cauce, gritando en tu silencio. Tu pureza es sótano para la virgen, ventanal para el desesperado, alfombra para el caído. A veces iluminas porque nadie puede dejar de mirarte. Las mujeres te utilizan como telón para abrasarse en el delirio o al menos en la mirada del otro. Puedes ser los párpados del ciego o la pupila del ebrio. Participas en el nacimiento, en la palabra que se dice en el vagido, en quien emerge y en quien se ha rendido al exhalar al viviente. Has teñido las cosas del principio y por ello apareces como la amenaza o el ruido en los dibujos. Tienes enemigos. El luto te da la espalda para arrullar a los difuntos, la amargura cierra las puertas de su casa para no dejar pasar tu perfume, las abuelas no te ciñen porque al olvidar lo que un día fue el sabor del rapto en labios de sandía, prefieren la serenidad y la resignación del gris y del negro, para los hospitales eres tabú, la plegaria te oculta porque para ella la vida no es tu río sino la luz que no puede abarcarse, incluso la vida misma corre en reversa por temor a que te escurras y que también ella se escurra en los peñascos. Ella no confía del todo en ti, pero te busca, te busca. Condenas a la rosa, la obligas a la fugacidad de los amantes. Los niños se asombran contigo, te prueban, te aplastan, sumergen sus dedos en todas tus formas porque siempre te multiplicas. Eres la tercera parte de lo que ondea en los mástiles, para algunas naciones eres el signo de la lucha, de la decadencia o incluso de la maldad. A veces iluminas, pero también irrumpes y callas en la tristeza. Porque también apagas. Finalizas la risa por brotar en el surco de algún labio, cuando te buscan los filos y las balas. Te piensan en la antesala del infierno, si es que existe, como atavío de los demonios, si es que viven. Ni siquiera puedes eludirte a ti mismo, vives condenado a tu extravagancia. Ya en la manzana o en la fresa, conoces los labios y extraes la vida con tu zumo. Desconciertas, orillas a la timidez a desnudarse. Estabas en mis tenis de la adolescencia, y fuiste en ellos la aversión de mi madre. Vives en los vestidos del danzón y sueles seducir en tacones. Te pienso hoguera del flamenco, donde cada ruptura aúlla, da fuerza para arrancar las penas del día, donde guardo los recuerdos de las noches en el vapor de voces muriendo y naciendo a contragolpes, porque ahí te veía, porque esas cosas las comprendes, porque tu cuerpo es despertar, galopar hacia otros centros y perderse apagándose en tus llamas. Porque se trata de ti, permanencia que nos balancea en la ebriedad de sabernos por fortuna o por desgracia, mortales por ser la sangre una de tantas que te emulan:

(COLOR ROJO)


martes, 22 de septiembre de 2009

El mejor poema que me han dado

Desde Londres para el mundo, el mejor poema que me han compartido:

Horses are big
Rabbits are small
Leopards are fit
Snails are slow
I like everything that walks or crawls
just no snakes; one bit my balls
-- Alastair Goldbloom

lunes, 7 de septiembre de 2009

Afirmo categóricamente: no me gusta septiembre

Septiembre nunca me ha gustado. Desde la niñez este mes suele abrazarme con una nostalgia que se aloja como un puño en mi pecho. Ya sentía en quinto de primaria su balanceo en el interior, desesperado, con un sentido del humor cuyo contacto no conseguí entender del todo. Entonces -en esos balcones de la Rébsamen, después de mis rondas con una compañera o simplemente sola- una ansiedad me corroía porque sentía que nunca podría alcanzar a la vida del todo, y que la península prometida -la felicidad- era el espejismo de una niña sosa en medio del desierto. En la secundaria, en la prepa y en la universidad ocurrió lo mismo. No veía con agrado el nuevo ciclo escolar porque ya sentía el rumor de sus heraldos para después tomarme de los brazos y despertar esos nudillos que gustan contemplar mi desazón.  Por lo tanto los balcones de la HAF, la Oficial B y el edificio F -si mal no recuerdo- de humanidades fueron su sillón y mi orilla. Ahí septiembre, tranquilamente recostado, a la espera de mi gesto patidifuso. Ahí yo, imaginando una barquita varada para intentar lanzarme inútilmente al mar. Eso, sólo el principio.
A partir del día diez aparecen los suspiros. La exhalación suelta hologramas de asombroso parecido con mis recuerdos, lo más felices, los rostros que besé con ternura y en donde proyecté el temblor más de una noche, el roce del arrebato, el perfume a madera y húmedas hojas, el paso equilibrado por una boca que sólo conocía la risa. Este noveno mes del año me atormenta con voz de Jeff Buckley, sólo me canta Lilac Wine y Lover, You should have come over como si fuesen sus himnos. Adoro a Buckley, pero en esos treinta días no es el indicado, no es el indicado.
(Olviden la distracción de las fiestas patrias, no funciona esa válvula de escape. Es torpe, acumula más desatinos y resacas, reconozco que el año pasado produjo un buen error, pero huidizo al fin, placebo al fin, ninguna cura, ningún alivio).
Septiembre es Medusa, Escila y Caribdis, el dragón que tuvo que enfrentar Tristán. Días de prolíficos insomnios y tirones de cabellera. Para colmo este año, este mes me trae más sorpresas: me voltea la cara para no olvidar que M. al final no vino;  las respuestas no obtenidas; la lluvia que impide los paseos y convierte en pandemia inhalar-exhalar; la intención, otra vez frustrada, de un encuentro entre la arena y la tundra, gran suspiro por aquel lugar que pensaba hace más de diez años; la noticia que otro buen elemento, el buen P., se va de este lugar de montaña para volver a beber el calor y para confrontar a los tábanos.
When I think more that I want to think
Do things I never should do
I drink much more that I ought to drink
Because it brings me back you
Buckley no pudo cantarlo mejor. Septiembre no pudo haber encontrado intérprete mejor, pero me entristece.
Pobre corazón de abrevadero... je ne peux pas trouver trace de toi.
That's why I don't like september at all!!

martes, 25 de agosto de 2009

Caballo tercero. Su perfil y su galope




Nómadas son tus párpados, quietud,
crótalos anegados de figuras invidentes
-de papel las mira siempre el aire-,
confrontas rubia la ajada voz de tarde
como si desearas perder en la brida
tus iniciales,
seña del jinete.

Lorena Huitrón

viernes, 21 de agosto de 2009

Una temporada en la biblioteca. Primera parte



Hoy es mi último día. Así quiero despedirme:



Sala braille

Semana número cuatro,
el escritorio tiene ya tu polvo, tus marcas.
Confrontas la pared, descubres
los obsequios olvidados
de visitantes recurrentes:
una que otra araña deja sus retazos,
una que otra araña decide patinar
sobre tus hojas
quizá porque conocen la ausencia
de invitados a tu mesa.




Súbita ceguera (consequence d’un soleil et d’un corps)

La presencia de la luz es contundente. Ninguna atalaya encubre al hombre muerto en tiempo, próximo a distender a puños blancos esta memoria que agita, desconoce la trayectoria del resto de los cuerpos, abandona de golpe las pocas posesiones, desarmando al ojo, pidiéndole mendigar al último de los claros.


Y cuando deje mi tarjeta ya checada y firmada por última vez, esto va a sonar en mi cabeza:

http://www.youtube.com/watch?v=ofRCldHb7X0

(Estoy contenta)

miércoles, 19 de agosto de 2009

2 días




Mi discreción en este lugar resulta imposible. Mi jefa me fastidia -pues sabe que me faltan dos días y no volveré a levantarme a las cinco y veinte de la mañana-, y lo hará hasta el viernes, eso seguro.

domingo, 16 de agosto de 2009

Woolf avait raison -más gajos para arrojar desde la ventana-

"Pero para que entiendas, para darte mi vida, tengo que contarte un cuento; y hay tantos y tantos cuentos: cuentos de infancia, cuentos de la escuela, amor, matrimonio, muerte, etc., y ninguno de ellos es verdad. Pero, como niños, nos contamos cuentos, y para embellecerlos construimos esas frases hermosas, floridas, ridículas. ¡Qué cansado estoy de los cuentos!, ¡qué cansado estoy de las frases que descienden con hermosura y posan los pies en la tierra! Y también, qué desconfianza me inspiran los pulcros argumentos biográficos que se anotan en cuartillas de papel de notas. Comienzo a desear algún lenguaje elemental como el que utilizan los enamorados, palabras sueltas, palabras inarticuladas, como el arrastrar de los pies sobre las aceras. Comienzo a buscar un argumento más acorde con aquellos momentos de humillación y triunfo que innegablemente vienen de vez en cuando."
[...] "Y en mí también sube la ola. Crece, sube la cresta. Soy consciente una vez más de un nuevo deseo, algo que se levanta en mi interior como un caballo orgulloso a quien su jinete primero espolea y después frena. Tú, sobre quien cabalgo ahora, mientras golpeas la acera con las pezuñas, ¿qué enemigo advertimos que viene hacia nosotros? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo lanza en ristre y cabello al viento, como un joven..."
Virginia Woolf, Las olas

jueves, 13 de agosto de 2009

Sometimes Saints like helping twisted-"tamarindini" girls

I was running. I had 20 pesos in my pocket. When I finished, I put my hand inside it and the money was gone. I was running-walking to find it. Suddenly I remembered when my mother told me : everytime you loose something, just ask San Antonio, he'll help you, so, I was there asking my bill to a man I've never known, "San Antonio, please, I want my money back, please, let me find it".

Lost & found

As soon as I found it, I said at loud "¡Gracias San Antonio!" Some people were near and obviously they looked at me if I were a complete freak, anyway, I felt happy. When I came back home I told my mother about it. She told me " I told you Lorena! he really makes miracles! Now you have to pay him 13 coins for each thing you've lost". I have 3 days to pay him back...

domingo, 26 de julio de 2009

Ai no kawaki

He comenzado a imaginar que el corazón es una vasta extensión donde hay campos de cerezos y más allá, cuando los pasos alcanzan a perderse por desesperación existen árboles semejantes a un osario, luminoso por su resignado mutismo, admirable por dormir sosegado entre la palidez de su ruina. Y hay otra dirección, un sonido persistente, que solicita acudamos para acallar nuestras alegrías y miserias; quizá es el oleaje sin peces, o la espuma sobre arena aterida.
Para llegar al jardín de los cerezos basta ir galopando, engullir el aire dejando el temor de ser extraño y difuso ante el resto de los hombres, sin necesidad de gritar palabras que muerden la lengua, sacan una diáfana línea de arrebol que somete al rostro, venciéndolo. Basta sentir esa caricia, esa pausa en la que el cuerpo queda transparente en su interior, limpio, al fin liberado de sí mismo, olvidándose de la brida.
Pisar la playa, acercándose a la orilla, mojar los dedos tan sólo, es la recuperación absoluta de la pérdida del horizonte, en donde olvidamos nuestra pesada materia, ese límite que entorpece cuando tememos a cantos que, al fin y al cabo, es llanto de recién nacido.
Pero la llanura está siempre a dos pasos, al golpearnos a propósito, al pensar que no hay senda sin trazos de cardenales en los brazos. Sólo basta hablar, balbucear cuánto tememos al otro, sintiendo una serie de aspas en el pecho que nos obligan, irremediablemente, a convertir nuestros labios en enemigos.

viernes, 24 de julio de 2009

Caballo segundo (o búsqueda del punto 22 en el pecho según Vers)

Galloping is making the thunder edible even if the bridle wants to hide
his nudity.
A storm is coming. The sound of leaves warns about corpses breathing and with their mouth open, the purity of their teeth sticks on a river without land and my heart keeps riding to nowhere.

miércoles, 22 de julio de 2009

Serie dame de nage

Caballo primero

Desbocado.
Separado del resto, el aire no le alcanza, el mediodía no le sostiene el paso. Al menos la agudeza del relincho no es palabra, sólo arpón dirigido al pecho.