viernes, 26 de agosto de 2011

Me declaro indignada hasta que termine (y espero termine)

Leí hace poco un artículo en el País que a nuestro país se le han agotado el "nunca antes...". El periodista tiene razón. Quizá hemos colmado los nuncas por que la corrupción nos ha rebasado. 

No entiendo cómo tenemos fama de ser un pueblo cálido. Somos una de las poblaciones más deshumanizadas y rapaces por la carencia de oportunidades, por el alto índice de desempleo, porque ahora muchos jóvenes prefieren cuidar una casa de seguridad, portar armas y matar por unos cuántos pesos sabiendo que su vida se la juegan todos los días. ¿El Secretario de Hacienda consumirá acaso LSD? de otro modo ignoro lo que afirma casi diario para retractarse después. ¿Deseamos que, por ejemplo, un naive (por respeto a ustedes no usaré la palabra que todos nosotros pensamos cada vez que lo entrevistan o son publicadas sus declaraciones extraplanetarias) como él tome decisiones en nuestra representación? ¿En verdad? Ni los programas matutinos, ni la Academia ni el Show de los Peques nos darán esas respuestas. Mucho menos el presunto pesar que siente el Presidente, los gobernadores y sus respectivos gabinetes. ¿Por qué no donar parte de lo que hurtan a favor de la educación y el deporte? ¿dónde están los supuestos empleos que generan para nosotros? El INEGI acaba de informar que hay casi tres millones de mexicanos sin empleo. 

Sólo puedo decir en este momento que estoy harta y me pregunto de qué forma podemos crear espacios para que nuestra indignación tenga un resultado que no se quede en una mesa de discusión con funcionarios que lo único que piensan es negociar con sus bolsillos. 

Ya no deseo violencia en mi ciudad, en mi país. No quiero más registros de casquillos y cadáveres reventados.

Sé que he escrito algo torpísimo, muy visceral y espero que mi argumentación sea mejor en estos días pero siento mucha rabia. 





miércoles, 24 de agosto de 2011

Coctelito cachondón

¡Gracias a la vida por haber traído a estas criaturas!




Ambos tienen el mismo nombre. Ambos lucen guapísimos con barba y Gosling tuvo un momento como vocalista en una banda (esos milagros aún existen). Extrañamente ambos me recuerdan a Agus. En fin, deléitense la pupila mis chamacas. No sé si mezclarlos sea altamente nocivo para mi salud o sea uno de esos placeres mentalmente infinitos.

Han pasado tantas cosas en las últimas semanas en este país (desgracias) que la verdad un deleite visual, antes de ponerme nuevamente seria, no le caen mal a nadie.




sábado, 20 de agosto de 2011

El único sentido (culpemos a la cumbia)

Agosto es un mes sumamente festivo, se suman los cumpleaños y la embriaguez del verano.

Ito (a new friend) me dijo anoche que mi ciudad le recuerda a Japón por el clima y el canto desmesurado de los grillos. Los japoneses suelen asociar esta estación con las cigarras. Es verdad. El bullicio patina en el cuerpo. La humedad es complaciente con los saltos, la voz corta el hilo de su límite, nuevamente aprendemos a bailar.

Estoy bailando otra vez.

Al girar, el sudor reaparece como luz que distingue con mayor precisión el centro y la poca distancia necesaria para arrebatar, moviendo las caderas, un par de besos al chico más guapo de  la pista.
No se trata de mover los pies y elevar los brazos. Una vez reconocidas las cualidades de la cintura para serpentear, los hombros surcan el aire. Entonces las piernas se desperezan y la memoria se pierde gozosamente.

(No existe mayor placer que desconocerte bailando)

Llegar a cualquier bailongo supone una timidez inicial por estar aún consciente de sí y de otros tantos que comienzan a llenar el lugar y comparten la misma sensación. Pocos dan el primer paso. Deben pasar más de cinco canciones, deben ser bebidas al menos dos cervezas. El final es afortunado y conocido: movimientos afilados, pérdida absoluta de la conciencia, creación de nuevos amigos y quizá un guiño que anuncie un romance de electro cumbia.

En uno de los momentos en que mi Sua se fue con sus chicos e Ito tuvo una necesaria desaparición, me encontré con la sorpresa que, a unos cuantos pasos estaba alguien a quien le perdí la pista hace casi diez años y que conocí en la secundaria. Lo vi patinando y lo dejé diseñando cosas estupendas, tanto que ahora es reconocido y me enteré de ello hace casi tres meses pero no me animé a enviarle un correo. Me acerqué, le dije su nombre, me dijo el mío y ahí empezó. Lo vi patinando, lo dejé diseñando, lo volví a ver bebiendo y bailando, me sorprendí de lo bien que baila y nos reencontramos...encogimos los hombros, así pasa. Son momentos en los que el placer y la risa están tan perfectamente bien sincronizados que no resulta necesario hacer una historia. Es lo que la música y la pista ofrecen, hay que vivirlo, sacudir la médula y los labios, sentir que el beso agolpa el beat, partir riendo. Eso hicimos.

No sé ustedes, pero tengo la impresión que, desde que abandoné mi empleo y me alejé de las compañías psicópatas, reencontré el ritmo y  el sentido original de este cabaret. 

Arriba el tacón, las botas, los tenis, las faldas cortas y las blusas ajustadas. Arriba los reencuentros y los cumpleaños.

Hay que regocijarse con la vida sin importar la mierda que luego nos aviente. Caray, nada más doy unos cuantos taconazos, me pongo sabrosa (buen término de Ito) y ya, milagrosamente me lleno de optimismo.

Como diría Hemingway: todo lo demás es pérdida de tiempo en un ambiente cargado. 



Felicidades otra vez mi adorado Michelino, Monki, don Trus y mi ex tutor.

lunes, 15 de agosto de 2011

Popurrí de "despedida"

A Cari Misha

Misha se fue la semana pasada. Me hubiera gustado verlo antes, pero las despedidas nunca han sido mi especialidad. Nunca sé qué hacer. Algunos se preparan con semanas de anticipación, ruegan por tener espacio días antes que se vaya el otro, llaman, ruegan, escriben e-mails, ruegan. Lo único que se me ocurre siempre es "a ver si puedes", no consigo ser firme e insistente. Me falta actitud para chingar y alcanzar el objetivo de verlos, dar un abrazo y desear lo mejor. Un caso similar ocurrió hace un mes al partir otra vez luigimihijo. Se presentaron numerosas reuniones etílicomágicomicas y nada. Su servidora estaba ensimismada en otros asuntos, sólo uno más importante que los otros. Si hago la cuenta, no veo a L. desde hace tres años. No puedo culpar a otras circunstancias por más que quisiera. No soy y soy mala amiga pero los quiero un montón. Fue la desidia nomás.

Durante los años 2005-2008 hubo muchas despedidas. Usualmente me quedaba como un árbol, sería acogedor pensarme como un gran ahuehuete pero la verdad fui más enebro. La gente se acercaba y todas aquellas palabras que deseaba decir no salían. Sólo cuando me despedí de mi manquito me puse a llorar. El vertedero duró tanto que tampoco frase alguna podía decir. Mis tres previas despedidas con agusmonamour fueron semejantes, la última fue más feliz porque voy a verlo muy pronto. Ya sé, no cuenta como despedida, no estoy siendo justa. El punto es que Misha se fue y tenía ganas de hablar con él de las verdaderas lecturas que me han cambiado y que han ajustado lo que soy y lo que quiero en la vida. Sé que con él podría hablar sobre eso porque lo considero un gran lector, claro, lee muchísimo, pero eso no es ser buen lector. Si la literatura te afectó tanto como me afecta a mí es posible que me comprendas mejor: no se trata de alardear del número de libros que han repercutido en la vista y que poco a poco van mermando el espacio en la habitación, en la casa y que a lo mejor podrían ser recitados por becarios pedantes cuya nariz sólo abarca las líneas que escriben. Leer es una forma de vivir, de adaptarla o conciliarla. En esta época de verdadera mierda un libro aún salva, por poco pero salva. Me hace revivir la importancia de la amistad, de lo degradante que puede resultar una relación de pareja o sobre la plenitud al renunciar a algo que te maniataba. Ustedes tendrán su propia lista.

Misha, si puedes, consigue Cuerpos del Rey de Pierre Michon, una de mis obsesiones del momento, la traducción fue quien me hizo llegar a él, nadie más. Me di cuenta que no estoy escribiendo con la tripa, por eso nada funciona ni a la mitad.  Me alegra pensarte lejos de este puebluco lleno de autos y operativos. También me alegra haberme enterado al final de que haces yoga, ¿acaso no es lo más difícil meditar?



Por cierto, olvidé decirte que eliánlove ya gatea por toda la casa y tiene todo para ser un gran bataquero. Ah, y yo también haré un viaje requetepronto, la aerolínea me tiene un poco en vilo pero el boleto ya está, tengo tanto que hacer y nadie para despedirme de este lado (¿cuenta que algunos amigos quieren gorgorear conmigo el 15?). Al final, y por el momento, tendré que regresar :(, bueno, on ne sait pas. Eso sí, regresaré con muchas sorpresas, seguro, y con el corazón más lleno, doblemente seguro.


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jueves, 11 de agosto de 2011

Norsk Love o Karaoke de la cursilería

(Je suis vraiment desolé. Je suis tombée amoureuse, mon amour m'ai rapellé ce matin là et je veux partager ce merveilleux sentiment  avec tout le monde. Mes amis, excusez-moi; mon esprit est un peau à l'eau de rose n.n)

Mis queridos pocos cabarenautas. El día de hoy quiero que rasguen sus gargantas conmigo y compartan mi felicidad. Inspírense, listos, ¡arranca!

*busqué versión karaoke y con letra para que podamos entonarla bien todos XD



Esta canción fue aportación de mi hijo, perfecta para hoy, versión exquisita



-I'll be happy-
-Je t'aime-








martes, 9 de agosto de 2011

Abichús y la libertad

A: Entonces, ahorita que paso por Palacio, ¿ya no volteo a las ventanas para ver si estás envidiando a las palomas volar libremente?

L: Ja. Así es. Soy más libre que ellas XD.





lunes, 8 de agosto de 2011

Casuística de un parado de cabeza

Soy corte de una pieza sin concentrar el peso entre las manos.
Las otras que me suceden y pensaba van pegándose a mi cuello al abrir las cervicales.
Ya no me corto en varias.
La que queda reivindica en la corona su punto de equilibrio, concilia los labios apretados manteniendo firmes las piernas.
En la respiración columbro un centro donde no hay portón para la desbandada. El resto no está.
Al cerrar los ojos miro la verdadera función de la materia: revirar el pánico de mi hechura.



jueves, 4 de agosto de 2011

Musique pour un vice-roi

Ahora que tengo horas de sobra, me he arrellanado en el sillón con Maus para comprender los programas para pubertos. Todos tienen algo en común: el chico protagonista tiene una "banda" de "rock". Mientras tanto, la protagonista, de afinada pero poco interesante voz (la siguiente Nina Simone no usa, en este momento, mini faldas color naranja combinadas con camisa gris y corbata verde perico), llorosa tiene sus cinco minutos de plañidera en Do hasta que, una vez emparejados, cantarán juntos en "la banda", darán conciertos y esparcirán su plástico rocanroleo en un CD que comprarán las niñas de 4 a 15 años, así como el uniforme extraído de un capítulo de los padrinos mágicos.

¿Por qué una banda de pseudo rock? ¿Qué clase de rock? sería más honesto que fuese una boy band y que la chica resurgiera explícitamente el amor por las Spice Girls. Lo lamentable es que ninguno de los actores sabe tocar un instrumento. Al verlos "cantar y darle a la bataca y a la lira" me da un retortijón estomacal: un falsario Slash andrógino manoseando las cuerdas cantando "yo soy para ti, tú eres para mí". Para ello, mejor escucho a Julieta Venegas (quien tiene una canción con un contenido exactamente igual).

Primero fue RBD. Más tarde Patito. Ahora Grachi, una bruja ligeramente regordeta con tetas que las anoréxicas de telenovelas argentinas no creo envidien tener. Intento remontar a mi pubertad por que me he formulado "¿me hubiera gustado? " "¿hubiera coreado estrofas como "eres mi sol y mi vida está nublada si no estás" para provocarme un coma diabético? Ni cuando veía dulce desafío, novela en la que una escuálida Adela Noriega era la Ana Guevara de los torneos de niñas bien, las cuales, incluyéndola, corrían como yo cuando huía a los 13 de un chihuahueño: casi no alzaba las rodillas , meneaba sin control mis caderotas y arrastraba los brazos como tiranosaurio rex.Oh sí, fue un momento glorioso también para mi primo, gritó, dio un gran brinco y se trepó a un vocho, quedando protegido de la bestia. Regresando a la telenovela. Ya recuerdo a Eduardo Yáñez en su motocicleta (no sueñen, no tenía Ducati, mucho menos una Yamaha) raptando a la chica el día de la boda. Ya promovían las relaciones entre maestros y alumnos, cuál ética, pervert televisa, dónde quedaron tus valores. Ahora entiendo por qué encumbraste a Anahí.

Ahora entiendo, no funcionará una serie cuyos protagonistas sean adoradores de Pantera.

Virrey, uno de mis amigos adorados, se encuentra en el mejor de los momentos. Su oído sangreazul está dispuesto a que le arme una playlist conforme a mis gustos musicales. Me encuentro emocionada. Sin embargo, sólo debo colocar 17 canciones...¿bandas que me gustan ahora, las que me gustan desde siempre, las que considero clásicas? ¿Elijo las canciones en un tono, es decir, con base en la euforia, en la neurosis o en la nostalgia? Últimamente tengo muchas de esas. Creo que yo también debería adorar el metal, tener la discografía de Judas Priest y Iron Maiden.

Si fracaso, podría ser que me rete a cantar alguna canción de Jeans en un karaoke bar. Eso no queremos, ¿cierto? Bastante tuve con un novio que tuve en el 2002. La estrofa de una canción de estas chicas le recordaba "lo mágico" de nuestro noviazgo...shame on me!!! 


martes, 2 de agosto de 2011

Así debe ser

Reinventar la tarde, pintar nuevamente los muros de la habitación, limpiar la piel con estropajo y deshacerse de las viejas escamas, reacomodar el número de canciones en el ipod, subirse al camión después de un año.

Aspirar a un nuevo aire, ganarse sin ningún tipo de trampa.

Es así como los espacios pretenden ser recuperados. Me desperté a las ocho y veinte de la mañana. No hay ropa formal que preparar. Tengo treinta días para volver a escupir palabras. Tengo nuevamente la oportunidad por delante. Las rodillas están listas para los verdaderos raspones.

Di la vuelta a la página. Esto escuché:






jueves, 28 de julio de 2011

Estela

Trece de junio de 1997. Éramos un grupo pequeñísimo, 23 alumnos. Por aquella fecha teníamos que tomarnos la foto de generación. Entraríamos a la preparatoria, muchos nos cambiaríamos de escuela. Tengo una foto que me regaló Daniel de ese día. Todos sonreíamos, no había uno que expresara en su rostro desagrado, malestar. Teníamos quince años, cualquier enemistad podría disolverse con tan sólo un flash. Eva, que en muchas ocasiones fue considerada la más bonita, sale con los ojos cerrados y Cory mira hacia abajo, lo que me resulta más intrigante es si temía pisar a Martha o descubrió que Dios y su infinito residen en el suelo. A Pilar la tapan Abigail y Ruth; apenas se asoman los ojos de Tenoch, el chico más retraído y pulcramente listo del salón, con sus pulcros dieces y su uniforme siempre pulcro. Éricka y Fernando, hasta atrás, parece que estuvieran de puntillas para que se les viera la sonrisa. A pesar de mi corta estatura le tapo la nariz a Froy, parte de mi tríada saltapequeñalangosta y Daniel me abraza mirando hacia la cámara con mayor ternura que nadie. La sonrisa de Mel parece como si su pertenencia en ese espacio le causara satisfacción, apenas se distinguen los preciosos ojos de Mara, así como el mal carácter que a veces tenía. Nela, Dayana y Marilú no tienen ningún problema en mostrar su alegría por su estatura generosa y Laura se olvida por un segundo de su talante conservador.Abena y Paco salen juntos del lado izquierdo como si en aquellos tres años nunca se hubieran agarrado a golpes. Mirando a Paco tan sonriente le perdono lo pesado que podía ser a veces con nosotros. 
Ayer miré con detenimiento la foto. Por añejo, sentí absurdo el presunto mal que pudo haberme hecho Raquel, situada entre Mel y Laura, un pequeño rostro situado en un ínfimo corazón. Nacho, el chico guapo-deportista-sacabuenasnotas que fue mi primer petit ami de secundaria, está sentado justo en medio, debajo de Mel, su novia en ese entonces. José David abre un poco la boca, no abuchea al fotógrafo en cuestión, insisto, todos sonreíamos, disfrutábamos el momento de salir de la secundaria y de no tener más clases. Entre nuestros compromisos estudiantiles, además de los exámenes finales, estaba la foto de generación, por eso algunos están con una camisa blanca y las chicas con un listón rojo, era nuestro moño de niñas de escuelita particular que no rompen platos (a primera vista y en teoría, aclaro).

Estela nos tomó la foto. 

Fue nuestra maestra de español. Cuando fruncía el ceño era temible; al darnos consejos nos quebraba con su dulzura. Su gran amor en la vida fue un chiapaneco llamado Jaime Sabines y cada vez que podía nos leía algunos de sus poemas. Impartía la clase de teatro y las representaciones eran para los festivales de navidad, día de las madres y fin de cursos. Mi hermana estaba en diseño, así que muchas veces se encargó de hacer la escenografía y de elaborar disfraces con hule espuma. Yo supe de Juan Tenorio, Cirano de Bergerac, de Amor sin barreras y hasta la divertida adaptación estudiantil de Juan del Diablo por ella. Antes de entrar a ese Colegio asistí a los festivales por Lis que ahí hizo parte de su secun y la prepa. Las pastorelas también eran divertidas. Muchos estudiantes deben admitir que con ella reafirmaron su seguridad y perdieron la vergüenza.

Ahora los estudiantes ya no se acercan a los maestros, no por los mismos motivos que antes. Al menos en el año 1997 podían ser nuestros motivadores, terapeutas ocasionales, compañeros con un buen sentido del humor. Eran a veces grandes juncos a los que podíamos tirarles piedras, agua, brincar violentamente sobre ellos y malgré tout nos ofrecían una sonrisa, y de vez en cuando lo pagábamos con una gran cantidad de cariño y confianza. En ella encontré a una amiga cuya plática prefería a la de cualquier puberta gritona y sin un ápice de sentido común. Cuántas veces no iba a visitarla. Lo pasaba mejor que con mis compañeros muchas veces. Con ella aprendimos a no decir muletillas con juegos, bailábamos la macarena cuando teníamos un error al leer en voz alta. Junto a esta maestra de español empecé a sacarle punta a las palabras, a aplastarlas como figuras de plastilina, a saber que las preposiciones son zancudos que pueden picar en un mal lugar. Se tomaba el tiempo de hacernos cuestionarios-temario para sus exámenes, nunca fáciles y largos. Gracias a ella, fui uno de los dos estudiantes (mi buen Pac el otro) que entraron a la Facultad de Letras sin ninguna falta de ortografía. Sin Estela mi rareza no hubiera sido la misma. Le debo a Estela la literatura y, sobre todo, la poesía.

Todos mis apuntes chillones y edulcorados se los llevaba. Recuerdo dos libretas. Cuando algo nuevo tenía, se lo llevaba. Luego entré a la Oficial B, nunca sé por qué quise entrar a esa prepa. Nunca encajé, nunca hice amigos, sólo recuerdo niñas pendejas y chicos que pensaban ser los más inteligentes, tampoco encajé con los profesores. Sin embargo, si hubiera permanecido en aquel Colegio tampoco lo hubiera pasado bien. Mis amigos cercanos ya no estaban y poco a poco el grupo, en mi "rara" opinión de lo raro que me etiquetaron a mis quince, era desabrido, con chicos cuyo parámetro era tu auto, los ingresos de tus padres y la marca de ropa, vamos, los inicios de RBD. 

Anoche llamó mi hermana. Mi cuñado recibió la noticia de que Estela había muerto. Había luchado, como muchos, contra el cáncer. Hace tres años la vi en un restaurante, sumamente delgada y hace tres años la relevé como maestra en la misma secundaria que me había dejado sus recuerdos. Querida Estela, no duré por lo que tú sabes. Nunca tuve tu paciencia ni ellos el interés por retribuir en algo. Demasiada inmediatez les voló la cabeza y me volcó mi falta de paciencia y tolerancia. Por un tiempo creí que había fracasado. Simplemente no es mi vocación. Pocos como tú.

Tengo fechada una carta un día antes de la foto que nos tomaste. Algunos queríamos que los profesores nos escribieran un mensaje de despedida. El tuyo era el que más esperaba, por ello llevo guardada esa hoja catorce años. Lo único que compartiré en este post es que rodeaste todo el mensaje con ¡escribe! , hice la cuenta, son veinte. He sido tonta Estela. He perdido más de un año con broncas más rococó que expresionistas, me he preocupado en vano por la actitud del cobarde (pocos huevos) de mi ex novio, por la Administración Pública, por mi empleo que no me satisface y estoy haciendo un periplo para ir directamente por el chico de mi vida (sé que con tu voz me hubieras gritado ¡vete ya!). Tuve que volver a leer tu carta y ver la única foto que tengo de aquella generación 94-97 para darme cuenta que he estado tomándome muy poco en serio. 

Lamento informarte que aún no he publicado mi libro pero siempre hay tiempo. Ya ves, he intentado dejar  la escritura pero en realidad no puedo. Leeré muy pronto lo mío. Recordaré tu actitud enérgica para elevar la voz y mirar de vez en cuando al poco público que tenga. Me siento profundamente triste porque ya no estás.

Pues me voy ya, Estela. No voy a pagar la deuda que tengo contigo en un escritorio con secretarias que deberían reír más leyendo a Enrique Serna sin estar al tanto de las desgracias de sus colegas. 

De mis compañeros de secundaria no sé nada y sé poco. La única certeza es que si nos encontramos no nos saludaremos, qué te puedo decir, así somos los chicos HAF, pero todos sonreíamos en aquella foto de junio de 1997, todos, contigo.



miércoles, 27 de julio de 2011

Aniversario

Esta mañana han cumplido mis padres 37 años de casados. Abrí la puerta de mi dormitorio con un poco de hostilidad, el sueño había vencido a mi despertador. Tampoco ellos se habían levantado. Estaban fuertemente abrazados, riendo mucho. La mirada de mi padre tenía un resplandor que no le había visto en muchos años, y en mi madre vi el rostro de una mujer treinta años menor. Todavía cuando me dirigí al baño escuchaba los acordes a brinco de grillo, el rechinar de los labios contra la mejilla de alguien a quien no quisieras pegarte, si no siempre, unos minutos más.

En ocasiones he hablado con mi hermana sobre la duración de los matrimonios, ahora tan breve. Como hijas, hemos sido espectadoras de momentos no amables entre Lu y Yer, éste último sujeto lleno de arboledas y aves migratorias en su corazón. No todo lo que nos han legado ha sido malo y de ello Lis y yo hacemos bromas. También hemos compartido con amargura el llanto de mamá, incluso su zozobra. Hemos sido parte de esa zozobra y en algún momento nos alienamos con sus pleitos, sus distancias. Sólo conozco a una mujer que reinicia su entrega sin disminuir el cariño, en cada reconciliación. Esa es Lu.

Respecto a Yer, puedo decir que del puñado de chicas que tuvo para elegir entre sus novias-novias en turno, quiso casarse con mi mamá, una chica sumamente apacible que había llegado de León y tenía que conciliar a sus hermanos. Pienso que fue sumamente listo, tan listo que, si en ocasiones pudo olvidar lo maravillosa que es, sabe que si la deja él estaría arruinado, no sólo porque ella conoce el arte de planchar sus guayaberas (no mal entiendan), sino porque ninguna mujer, mucho menos las de ahora, estará dispuesta a reiniciar su entrega y su confianza a manos llenas todas las mañanas. Cuando superé el temor encubierto  respecto a mi figura paterna, pude bromearle diciéndole que si las secres de los juzgados se desvivían por atenderlo es porque no saben el genio de la .... que se carga. Ya saben, farol de la calle, oscuridad de la casa.

Mi madre es mi material de investigación en cuanto a la vulnerabilidad y fortaleza de las relaciones afectivas. Paseo entre los enebros en verano o crespadas olas, enamorarse es asunto serio. No es durable la dicha. No hay sufrimiento que se incruste como un panal de avispas pero no es durable la dicha. Yo he visto a Lu tomar a mi padre con tanta fuerza que no es resignación o temor a la soledad. Sé que ella se ha sentido sola muchas veces, con o sin Yer. No es como esas mujeres que aguantan porque piensan que no tienen otra opción o porque no les quedó de otra. Todavía hace un año solía preguntar a mi madre, a mi hermana y a mis amigos cuándo sabían que estaban enamorados, cuándo sabían que querían compartir su vida con alguien. Esa respuesta no me ha resultado satisfactoria. He visto a tantas parejas "convencidas" de estar juntas y que son infieles que soy escéptica con la máxima "sólo lo sabes y ya". 

Otra cosa que me dijo Lu fue (y esto parece extraído de alguna peli  à l'eau de rose) que encontraría un brillo especial en sus ojos. Es mi madre. Cualquier frase le perdono. Lo más cercano que tengo a esta experiencia es la espera para salir de Palacio y encontrarme con Agustín (llamémosle así por aquello del anonimato y porque así quiso mexicanizar su nombre): mi adorado sleepyhead caminando del parque Juárez hasta mí. Cualquier pesar o conflicto laboral se iba pronto. Cualquier paseo era absolutamente disfrutable, hiciera un frío del infierno, hiciera un calor sofocante, podía estar como lata de sardina en el camión Tlacotalpan-Alvarado junto a él sin sentir ninguna clase de malestar. Lo echo un montón de menos, pero sé que aún no es tiempo de comprar mi boleto de avión. También los grandes afectos deben aguardar un poco.

Ayer por la noche me encontré a la novia de mi ex novio que sólo apenas se le dio la gana hacerla "oficial". Iba con un vestido de fiesta que, siendo objetiva, no quedaba bien con su figura (a las petaconas no les quedan los vestidos con vuelo, se ven más pequeñas, incluso gorditas). Tuve que mirarla para reconocerla y ella me miró. Cuando nos acercamos di una mordida a mi manzana y continué caminando, con mis audífonos, cambiando la canción del ipod. Es curioso cómo me topé de frente con la contraparte de aquello que no quieres revivir, el tumor que te incrustan de inseguridad, la violencia de las palabras y los actos engrapándote un sentimiento de culpa para que el otro pueda sentirse mejor. Sólo me queda desearle suerte, desearles suerte a los dos. 

Acabo de regresar de comer con mis padres. A ellos les justa festejar con nosotras y a mí me gustaría que festejaran solos. Sé que Yer llegará como a las ocho y verán la tele, comentarán las noticias. 

Felicidades a L y Y, pues.


martes, 26 de julio de 2011

Paquetito demodé

  IV
NIV

No hay más extraño que uno. Es la apariencia de otro quien terminó por frecuentarnos,
por aceptar finalmente una invitación reiterada.
Me pareció ver a mi sombra cuando le abrí la puerta, justo en el momento en que íbamos a salir.
La función había comenzado. “Adelante. Adelante”.
“Te estábamos esperando”, dije yo y ella dijo: “No reconozco a los ingratos”
con un curioso temblor en la voz.

Enrique Lihn, Barro

lunes, 25 de julio de 2011

Halcón Gerifalte I

Cuando sientes que la contraparte de la relación conflictiva te amargó la vida durante mucho tiempo, cuando te sientes que te encuentras en rehabilitación y por fin lo mandas a la chingada sin que te afecte haber recibido en mensaje que fuiste una traidora, es el momento adecuado para tirar la ropa sucia :)

domingo, 24 de julio de 2011

Calimaqueo I

Amor es criatura agazapada a orillas del río. Relumbra tal cristal en pozo seco. Silbas para atraer su atención: al tocarla se deslizarán las tejas del pecho y sabes que tanta desnudez te resultará insoportable.

Mantendrás una distancia en la que tus extremidades puedan medir el deseo y ser dársenas ante la angustia.

Esta imagen es la historia más conocida por los hombres. 



sábado, 16 de julio de 2011

Un viaje, un lugar: la tripa


Seré dj, corregiré textos que no son asunto de mi competencia, leeré infatigablemente, traduciré con puro golpe de cabeza, daré a luz a una niña con una nariz de pellizco exactamente igual a la tuya porque será nuestra, because I love you to death, porque así lo quiero, seré el payaso personal de mi sobrino, brincaré esta noche bajo la lluvia, gritaré junto con la von Hell lo guapas que somos, robaré tus camisas a cuadros que tanto me gustaron cuando las vi, aburriré a todos con Pierre Michon, compartiré mangomitas con mis hermanas, no lloraré cuando quiera volver a hacer un parado de cabeza, compararé tus tenis con los míos sin sentir que sólo nos queda un año para presumirlos, porque nos acercamos a los treinta, porque ni tú ni yo nos veremos tan chulos así a los treinta y uno con vans o converse y nos llevaremos un hijo de greta para que corra en la nieve. 

Seré dj, escribiré lo que se me dé la gana, corregiré más textos que no me interesan, me indignaré con lo que leo en las noticias, contaré los días que faltan para las elecciones presidenciales, usaré mi nueva chamarra caminando por tus calles favoritas, seguiré discutiendo de vez en cuando con mis padres para que la vida siga siendo más sabrosa, cuando una mujer me mire con desprecio le responderé con una sonrisa para consolar su pérdida de tiempo por el gesto, dejaré llenos de cochambre tus sartenes porque tú cocinas mucho mejor que yo y me comeré ese pollo a los 36 ajos que un día cenaste para no besar a más chicas.

Buscaré el vestido para la boda de mi prima, beberé en la boda de mi prima, bailaré en la boda de mi prima, a mitad de la pista porque, de lo contrariro, mi entrada triunfal no tendrá chiste y cuando se vaya la mayoría de los invitados seré la dj. Iré a París sin avisarte y regresaré para avisarte, para continuar con otros cuatro años, reirás nervioso para decirme que no te gusta Joy Division y que no entiendes por qué the National es a veces tan triste, pero podré arrellanarme en el sillón para leer y escuchar a Miles Davis cuando quieras fumar en la ventana.

No aburriré a quien no quiera ser aburrido, compraremos juntos pan y chocolates y te irás a algún lado mientras regreso una y otra vez a mi museo favorito. En mi lista ya no habrá falsos intelos ni falsos caballeros, sólo alguien como tú y como yo, daydreamers atarantados cuyo respiro se arruga y reluce en las pequeñas cosas, tal como nosotros.

Tú y yo.

Seguiré con el cabello largo para que vuelvas a decirme que así me veo muy guapa, y así la escritura. Veremos todas las películas del santo y después me preguntarás cómo va la novela en turno. Si respondo que me gusta, saldrá tu pequeña sonrisa de triunfo, por creer que has hecho una pregunta adecuada.

Seré dj, al menos programadora. Hoy comeré caldo de pollo y contaré las horas para la llegada de sobrin amour. Admiraré lo mucho que ha crecido y, entrada la noche, le diré a mi hermana que finalmente abriré bien la boca y apretaré la lengua, ajustaré mis manos para los errores y saldrá otra vez el corazón y la tripa de la que hablaba Michon para llamar con formalidad literatura a la propia palabra, sacándolos a los dos sin ningún temor y con ganas de desparramarse entre todos y por doquier.

El viaje

miércoles, 12 de enero de 2011

No me creo ni me destruyo, sólo me transformo

Algo está cambiando y estoy considerando no suprimir mi blog por el momento. Sin embargo, creo que es conveniente hacer algunas modificaciones por aquí y por allá, sobre todo porque su servidora est un autre y sabe que es su tarea redireccionar sus posts.

Debido a mi "transformación" este blog estará temporalmente suspendido. Nuevamente disculpen las molestias. Mientras tanto, una canción que expresa mejor el proceso.


domingo, 2 de enero de 2011

Light please come to me more often (you really make me smile)

Wonderful news!!!
a joy is coming soon and I can't stop smiling.

I told you this year comes with a huge trace of light

I'm looking forward to it!!!



viernes, 31 de diciembre de 2010

2010, tú fuiste un año pinchurriento. Lo peor (que fue mayor) y lo mejor de este ciclo

Cuento las horas para despedirme de este año que fue terrible para mí. He aquí lo mejor y lo peor del 2010 que le pasó a esta cabaretera:


Soy una chica que cuenta cosas intrascendentes, ve series aburridas y requiere que un cretino le abra el panorama. Lo peor

1. Le bouffon rouge
2. El chico del verano
3. Mi gordura hace 5 meses
4.La peli El retrato de Dorian Grey
5.Tratar con gente que al final ni de confianza era (llámese ex amigos)
6.Enterarme que una de las chicas más idiotas de la SP ganaba más que yo
7.Cortarme el dedo hace tres semanas
8.El alza al precio de la tortilla, el pan y próximamente la gasolina
9. Darme cuenta que el pago de la tenencia existe y siempre existirá
10. Que palabras como "aliado, éxito" y frases como "le prospeto mi saludo" las prefieren en las cartas burocráticas en lugar de algo mejor redactado y lo peor: pensar que esas palabras y esa frase son mucho pero mucho mejores (¡el horror, el horror!)
11. Compartir el baño de la oficina con ocho mujeres que tardaban más de diez minutos en el baño (Gladys, agradezco que ya no estés y que ya no esté en esa área)
12.Los libros son cada vez más caros y se me dificulta leer los electrónicos.
13. Saber que la serie "the Tudors" terminó.
14. La mayor desilusión. Alguien que pensé me conocía me definió hace poco con base en mi nuevo trabajo: intrascendente, alguien que probablemente ve series aburridas sólo por el cargo que ostenta ( Pues no, no me conoce. Definitivamente no me conoce ese pendejo y no siempre hay que hablar de cosas "trascendentes", imbécil)
15. Zulma, la gorda fea



Podría ser intrascendente, pero prefiero mis listas bobas a tratar a las personas con desdén. Lo mejor

1. Elián (sobrin amour)
2.Mis 10 kilos bajados en menos de dos meses y conservarlos y estar cada vez más delgada
3.Estar en el concierto de "The broken social scene"
4.El regreso de Dzam como mi mejor mejor amigo
5.Mis dos compras a estrenar el próximo año
6. Greta Von Hell (I just love her)
7.Mi incorporación al Ashtanga Yoga
8. Mis conversaciones con el Manco y Nico
10. Lo mismo de cada año: ustedes :)
11. Tú, por tu gran paciencia.
12. Mis tutorías.
13.Malgré tout, Querértero (por sobrin, Lisp y Vers)


¡Vete ya 2010, vete ya!
¡Así rompo mi piñata y así voy a comenzar el 2011!
Bonne année à tous!!!


domingo, 5 de diciembre de 2010

Para mi Manco en su cumpleaños

Tengo doce meses que sumar para un boleto que me lleve a Dublín, para las pintas que vamos a beber y para contarte por qué he reformulado algunos conceptos de la vida que ya no tienen importancia para mí.

Tienes menos de doce meses para animarte y venir, para llevarte a una cantina y luego nos pongamos a bailar.

You are the best!!!

Feliz, feliz, feliz día