viernes, 22 de mayo de 2009

Pursuit of happiness. Part I -the broken one-



1. Como diría Petrarca : de mis perros huyo todavía
En la incomodidad del escritorio, entre libros de pedagogía, maltrechos y nunca revisados, la mujer sentada frente a mí me tose su ruin existencia. Peor que las bacterias que según arrojamos cuando la ch sale por boca y nariz, el virus extendido es la miseria. Y yo la acojo y la comparto, extiendo mi desazón en estornudos aunque no violente a los demás con mi mal humor y mis frustraciones como ella, ya que mi desaliento al continuar sin pago, mi paso invisible y doblemente pisado -si hay alguna redundancia que pueda valerse por si sola o acompañada- cabalga sin brida por la malhabida burocracia y el sindicato que vomito mentalmente. Y hay que sonreir, para que te hagan caso. Nunca fue tan horrible tensar las comisuras.
Cada quien sobrevive a su manera. La angustia debería afiliarse a los demás con otras herramientas, ya sabemos las esquinas donde alguien -nuestro alter siniestro- nos hace moretones cuando callamos. El baile resulta mi primera posibilidad, bueno, siempre está la música, no importa la elección del beat.
2. El planteamiento Sumano
El horno no está para bollos, le dije un día que le llamé por teléfono al no tener dinero para muchas chelas, y al día siguiente me envió un mensaje a mi celular pidiéndole le respondiera por qué bollos y no otra cosa. Mi respuesta no lo satisfizo, como siempre. Ésta fue: el horno no está para bollos por que los niños prefieron que su madre les hiciera galletas, de esas grandes con chispas de chocolate, por que siempre tienen la última palabra. Ahora, las causas de la exclusión de los bollos fue la gana de las chispas de chocolate en materia un poco más sólida para remojarlas con leche y disfrutar el crujido especial, cómo van deshaciéndose en la boca -no juzguemos sus manitas juguetonas si se ensucian-.
En fin, cada quien pone y le quita al horno lo que quiera

jueves, 14 de mayo de 2009

Mahogany thoughts. Yo también fui fan de Pablo Sol

Nota: podría ahondar más sobre el asunto, pero no quiero aburrirlos cabarenautas, debe ser como un término: preciso, conciso y adecuado.
No, no cualquiera puede ser profesor. Algunos se lanzan al ruedo por vocación, y personas como yo, por necesidad, "porque no hay de otra". Cuando comencé a buscar empleo, fue en lo primero que me contrataron -y la primera vez que me despidieron, porque en un trabajo anterior fui yo la que renunció- y el sudor en las manos, el temblor en la voz y en las piernas se hizo presente otra vez -la primera fue cuando en la secundaria tuve que cantar en el festival del 10 de mayo, y como lo dispuso la directora, fue una rola de un grupo del que se burlarían interminablemente de mí-.
"Puede saber mucho, pero no sabe enseñar", esta es una frase ampliamente difundida entre el alumnado, y no resulta una mentira. Cuando estaba en el máster una reconocida traductora, una de tantas profesoras, nunca preparaba sus clases y tampoco hizo por encaminarnos hacia lo que más me gusta, la traducción literaria. Quedé tan enfadada por que el curso que más quería tomar resultó ser una mierda.
Los profesores podemos arruinar directa o indirectamente a los estudiantes de dos formas : 1) Arrebatándoles el encanto de la vocación al proyectar la envidia-frustración 2) Al no tener el profesor la capacidad para transmitir y trasvasar el conocimiento, el estudiante queda totalmente acorralado, impidiendo poder desplazar y desarrollar sus habilidades.
Sin embargo está la contraparte. Los alumnos nos pueden "chingar" de innumerables maneras : con su apatía, con la acarosa manifestación de su mentalidad caótica-impersonal-violenta-inhumana propia de este siglo a través de las faltas al respeto, sus insultos, burlas y sosas quejas con el director por que para todo son víctimas. Hay muchas, las sabemos -alguna vez fuimos alumnos- y otras tantas las hemos padecido en carne propia. Sólo imaginen y añadan imaginariamente a estas líneas todo lo que se les ocurra.
Dado que la cosa es pareja, sólo mencionaré rápidamente algunos personajes que creo no voy a olvidar nunca.
Como alumna recordaré a : la maestra de baile del Colegio Motolinía que gustaba exhibir mi falta de atención ante mis compañeras. Un día me dijo que parecía mayate, pinche vieja, ahora no conoce mis pasos tamarinderos; de la secundaria, la maestra Estela que siempre me motivó a escribir y a leer; en la prepa el espacio es gris puesto que todos los profesores de la Oficial son grises, y de la universidad, algunos de mis pocos lectores los conocen, Espejo, José Luis, Malva y el maestro Alejandro con su clase de historia del Arte, que hacía que no refunfuñara por salir a las tres -sabía que llegaría a mi casa una hora después- . Para mal, al misógino del maestro de Literatura y Psicoanálisis; del máster, recordaré a casi todas mis maestras por puñeteras racistas, y a quien siempre adoraré será a Miguel Ángel Vega -oh, está entre mis top 3- que indirectamente me motivó a reflexionar más sobre la traducción y a defender mi español y a quien profesé un amor profundamente platónico, a Juan Manuel que me divertía a pesar de su preferencia por las francófonas -eso sí, me regaló un lindo libro- , a Rosario por demostrar que para traducir textos literarios no es suficiente ser perfectamente bilingüe.
Como profesora : nunca olvidaré a Nicole, que a sus 17 años despliega una lucidez intelectual que muchos universitarios desearían tener, a Monqui cuyos deseos por leer y vivir espero continúen a pesar de los riesgos de la adolescencia, a Mariano con su mirada de cordero a pesar de lo que pueda ser o puedan decir de él, de los cuentos de todos mis ex alumnos de tercer semestre y del texto poético de un chico de quinto semestre, así como las obras de teatro que todo ese grupo hizo.
Quise dejar al final a Pablo Sol, joven profesor de quien fui fan, y a pesar de su estoicismo, rigor y inaccesibilidad me hizo responsable en el cuidado de las ediciones, de la lectura y debo reconocer, me atraía. Ah, y bueno, entrados en gastos, debería mencionar a un profesor de francés, dolor de cabeza, de quien pensé haberme enamorado y con quien me enredé irresponsablente días antes de su retorno a Paris.
A mis entrañables, felicidades, y no sé, a pesar de lo raro de mi vida, debería felicitarme, un poco, sólo un poco.

lunes, 11 de mayo de 2009

sábado, 2 de mayo de 2009

Un mayo, mayo, mayo a la Bosé versión viral. Testimonio de una xalapeña durante la inercia porcina

El mes que más me gusta es mayo, por varios motivos : las suspensiones de clases, los puentes, la onda de calor, aunque insoportable, siempre abre mejor su falda durante la noche, haciendo el aire más sutil. Curiosamente durante estos años, al llegar mayo, nunca se presentó algún pasaje digno de llorar, tontamente puedo decir que espero este mes por que me hace feliz. Tal vez su viento contenga mayor número de endorfinas.
En este 2009, en este mayo ahora mexicano, lo que posiblemente tendré será: próximos pagos, descanso, y la propuesta de un viaje... bueno, ya no se hará, en vista de la alarma-pánico mundial propagada hace unos días, creciendo, multiplicando la neurosis y el rechazo hacia el extranjero -en este caso del mexicano-. Resultan inquietantes testimonios de paisanos que han sido tratados con desprecio en aeropuertos de algunos países como España, Israel, Estados Unidos -y seguramente la lista de naciones se volverá más grande- just because they are mexicans and probably they have swine flu... hace poco, mientras caminaba, recordé un estribillo de una canción de los deftones que dice this is the end, somewhere this is the end...
Nos llueve sobre mojado. Recientemente chateaba con un chico con quien anduve el año pasado, un adorable alemancito, y me contó que la prensa del Reino Unido decía que eran más de cien los muertos por influenza en México, y luego me contó de una chica que le mencionó: "de los países que he visitado mi favorito es México, pero no me gustaría vivir ahí por que hay muchos pobres"... no quiero reproducirles lo que pasó por mi cabeza en aquellos instantes. Enfermos y pobretones, lindas apreciaciones tienen de nosotros.
Por supuesto que algo pasa, y por supuesto que el H1N1 existe en México y hay que cuidarse, y en el df el número de infectados es notable por el gran número de habitantes que tiene. Dicen que todo comenzó en Perote, que no está muy lejos de Xalapa, y que murieron 60 personas. Nuestro gober no nos mencionó eso. También -vaya casualidad- esta difusión mediática del miedo ha silenciado situaciones que enferman más a México como el narco, la crisis económica, la ley que aprobó el Senado para que los policías puedan circular como civiles y también se especula de otra en la que el gobierno pueda tener acceso a nuestro registro de llamadas, ya sé, esto último está jalado de los pelos y pensarán "bájale a tu conspiración del gobierno", lo que puedo decir es que algo no anda bien, insisto, hay que cuidarse de la influenza por que hay casos, pero aquí hay marrano encerrado. Unos dicen que se trata de un chupacabrazo.
El Presidente nos ha pedido nos quedemos en nuestros hogares... bueno, en algunos hogares -incluyendo el mío- esto se ha convertido en prueba de resistencia para no terminar agarrados de las greñas. Esto es un curioso fenómeno de las relaciones interpersonales. Se nos ha pedido no tener contacto, mantenernos alejados, quedarnos en casa. Pero las madres ya no saben cómo soportar a sus hijos, y los hijos hemos perdido la forma de hablar con ellos, eso me ha ocurrido en estos días, en los que mi padre, con todo respeto, parece león enjaulado.
Y de que he tenido contacto, damas y caballeros: me he dado unos besucos, de esos grandotes y créanme, ninguno de los dos estamos infectados :p.
He salido casi toda la semana por la noche, a beber chelas, a jugar cartas, a convivir con la banda. Salgo a la calle y de diez personas únicamente dos usan cubrebocas. Las madres llevan a sus niños al parque a jugar pelota, se llenan los centros comerciales, el bar al que fui dos veces esta semana estaba lleno, los chicos buscan retornos donde poner música electrónica a todo volumen -los antros están cerrados- y beber cerveza, y el lunes pasado me dijo un amigo que hubo una fiesta, con mucha gente, y el ambiente, según él, fue especial "porque todos estaban bien pedos", me dijo: "fue una fiesta contra la influenza, y ganamos".
Mi madre y mi padre estaban consternados cada vez que les decía "salgo un rato". Una noche me dijo mi padre "estas no son vacaciones", evidentemente no dije nada, le mandé un beso y me fui. Conforme pasan los días las cifras van cambiando, prodigy y yahoo muestran notas alarmistas, igual en los noticieros. No hay registro de la cantidad exacta de muertos, no sabemos quiénes han sido los más afectados, si hombres, mujeres, ancianos, niños, tampoco sabemos el nivel socioeconómico de los infectados, estamos rodeados de cifras "fantasma", sólo tenemos el bombardeo mediático de "alarma por influenza". Tampoco entiendo por qué se agotaron los tapabocas si son bien pocos quienes los usan, de verdad, creo que a veces lo cargo por presión maternal, voy a l parque a correr y somos dos o tres de veinte que lo llevan... de hecho una niña y su padre me veían como bicho raro esta mañana.
El 6 reanudan las actividades escolares. Y con ello las mías. Esta pausa, más que provocarme aislamiento y pánico, sólo me ha dado la oportunidad para descansar de mi jodido horario de trabajo y de convivir con los amigos, sobre todo aquellos que no veía. Si no tuviéramos este paro, no hubiera podido reencontrarme con dos ex compañeros de la facultad, a quienes vi, abracé, comimos cheetos, brindamos, y no pasó nada.
Ahora, por otra causa me pierdo de una fiesta, una muy buena, en la que están en frente a una fogata, con la música a todo lo que da, bebiendo hasta perder la noción de sí mismos... mi amigo me ha llamado hace un momento, sí, me hubiera gustado estar en esa fiesta...
Seguiré saliendo, cuidándome, pero sin tener miedo, no lo tengo en realidad. Y como dice mi abuela "si te toca es por que te tenía que tocar", además, como dice la canción popular:
Se va a acabar, el mundo se va a acabar si un día me has de querer, te tienes que apresurar
Ah y claro, pensando en la canción de Miguel Bosé, por que este mes me da nostalgia de amar y alegría de vivir
Mayo, mayo,mayo
porque mis suspiros no enferman a los demás.